Caracas, 21.09.2011 / Saúl Godoy Gómez
He tenido la oportunidad de estudiar varios modelos climáticos para Venezuela y algunos estudios sobre las aguas en nuestros país y cuando se conjugan, las prospectivas no son alentadoras y quiero explicarles las razones por las cuales Venezuela no es un país que tiene garantizado su futuro en cuanto al agua potable, al contrario de la propaganda que el gobierno se empeña en propagar a los cuatro vientos que somos un país rico en aguas.
En primer lugar, Venezuela, con respecto al agua se divide en dos, al norte y al sur del Orinoco dado el volumen de agua que fluye por el sistema Caura-Orinoco.
Al norte, nuestras principales cuencas hidrográficas están muy comprometidas principalmente por el abuso, la deforestación y la contaminación de sus afluentes y reservorios, nuestros dos principales lagos de agua dulce, el Lago de Maracaibo y el Lago de Valencia mantienen un alto grado de contaminación debido a descargas petroleras, cloacales, químicas además de cambios fundamentales en sus capacidades de servicio para poblaciones humanas, el Lago de Valencia se está reduciendo drásticamente de tamaño, y el Lago de Maracaibo está enfermo, envenenado y padece de la plaga de lenteja de agua (la Lemna) que atenta, entre otras cosas con la oxigenación de sus aguas.
La Cuenca del Río Tuy está a punto de colapso, las erradas políticas del gobierno en materia ambiental y su empeño suicida de tratar de promocionar áreas agrícolas en zonas con un particular y notable stress sobre reservorios de agua, incluyendo aguas subterráneas, están agotando de manera irreparable las principales fuentes de agua que pudieran abastecer la ciudad capital. Chávez se empecinó en crear fuentes de producción agrícolas cerca de nuestras grandes ciudades, sin tomar en consideración las condiciones de los suelos, el agua y el clima creando condiciones para el desastre que se anuncia.
Las que mejor salen paradas en esta rápida visión son las cuencas orientales, principalmente la del Unare y Turimiquire, pero igual, sufren de sobreexplotación, principalmente por programas agrícolas muy mal manejados desde el punto de vista de la gerencia del agua.
Para nadie es un secreto que las principales poblaciones del país y el grueso de la población viven en la franja norte costera de Venezuela, justamente la que menos agua tiene; perdón, la que más agua contaminada maneja y que la hace inservible para el consumo humano, razón por la cual tienen que traer de muy lejos, de otras regiones el agua por lo que se hace sumamente costoso el suministro, pero este hecho lo tapa la política populista con un subsidio insensato.
Hace unos treinta años atrás, cuando trabajaba en el área cartográfica y de información básica para proyectos de ingeniería, conocí al Ingeniero Pedro Arnal del INOS, quien ya estudiaba con preocupación las maneras de hacer llegarle a Caracas el agua desde el Orinoco, una propuesta que tiene que verse con carácter de urgencia y que ya debería tener un proyecto aprobado con su presupuesto, pero como el gobierno no se ocupa de lo importante, sino de sus campañas electorales, esa arruga la está corriendo hasta que tengamos la emergencia encima.
Pero lo que más agrava la situación del agua al norte del Orinoco es el aspecto climático, hay una gran preocupación por las variaciones que está sufriendo la llamada Zona de Convergencia Intertropical, por el comportamiento inestable de la Célula Hedley que es la responsable de los patrones lluviosos y de sequía de las pluviselvas, principalmente la del Amazonas, los modelos que se han hecho para la mitad del presente siglo presenta lluvias más intensas que lo normal en época de invierno, y calores insoportables en el verano, lo que pone a la región norte costera de nuestro país en un régimen de grandes inundaciones y sequías estacionales de magnitudes severas, y ya hemos visto lo que un verano extremo puede hacerle a los niveles de agua del sistema Caura-Orinoco.
El experimento agrícola chavista ha demostrado con creces haber sido un fracaso desde el punto de vista de nuestra seguridad alimentaria, el problemas es que ahora será un factor importante en el mal uso de nuestras reservas hídricas, desviando y perdiendo importantes cantidades de agua en uso agrícola mal planificado y sin control, y dejando el uso doméstico del agua en manos de Dios.
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