El nuevo capitalismo y el ambiente

Saúl Godoy Gómez
Una de las cartas fuertes del socialismo es el tema ambiental, parten de la premisa que los grandes problemas ambientales del mundo son causados por el capitalismo, por su voracidad y su tendencia al crecimiento sin límites, lo que obliga al uso intensivo de materias primas y a la explotación irracional de los recursos naturales. La crítica socialista ataca el consumismo desenfrenado que promueve la economía de mercado, aunado a un estilo de vida carente de todo sentido ecológico. Con estos argumentos grupos militantes de la ecología como Greenpeace y el movimiento político de los verdes, de tendencia izquierdista, han acaparado la atención de aquellos preocupados por el ambiente y los cambios climáticos que están afectando el planeta, sobre todo en Europa. 

Aunque básicamente comparto sus inquietudes sobre los grandes problemas ambientales, no creo que el socialismo tenga la solución a estos problemas; es más, creo agravan el problema y aceleran la destrucción del planeta. Muchos de estos ecologistas comunistas o “verdes” no se dan cuenta de la manipulación política que hay detrás de los postulados socialistas, que lo que pretende es precisamente un “hombre nuevo” y un Estado totalitario, como fórmula para imponer “un nuevo orden” en el mundo, veamos porque.

En primer lugar, ha sido gracias a las tecnologías y el capital invertido en las ciencias de la Tierra, que incluyen el desarrollo de los programas espaciales y de los sensores remotos, como se ha podido detectar y dar a conocer al mundo la radiografía exacta de un planeta en apuros, herramientas como las supercomputadoras permitieron hacer los modelos y las predicciones sobre el comportamiento tanto de la atmósfera como de la biósfera, estas tecnologías han prevenido y aminorado los tremendos daños que fenómenos naturales, como tormentas, terremotos, erupciones volcánicas, tsunamis y otras manifestaciones de la furia de la naturaleza, que hasta hace muy poco causaban gran destrucción precisamente por su imprevisibilidad.

Los problemas de desertificación, deforestación, contaminación de los mares, incendios forestales, plagas, entre otros, que son problemas de la ignorancia de los pueblos y de la pobreza, son hoy monitoreados, cuantificados, estudiados y controlados en tiempo real, permitiendo que el impacto de los mismos en el planeta sean mucho menores, algo impensable sin la participación necesaria del capitalismo en el desarrollo no solo de las tecnologías y el conocimiento científico, tan criticado por los comunistas, sino de las soluciones viables que hoy se discuten en los foros internacionales gracias a la exposición de los mismos por los medios de comunicación.

El desarrollo de nuevos procesos y materiales han permitido el incremento del rendimiento de muchas máquinas y procesos necesarios para la vida moderna, se logró un eficiente uso de los combustibles fósiles, la sustitución de materiales naturales por contrapartes sintéticas preservan de manera importante agua, árboles y otros productos orgánicos y minerales, se ha multiplicado la productividad de las semillas en la actividad agropecuaria, jamás la humanidad había dispuesto de tantos alimentos y tan saludables para tanta gente (el problema del hambre persiste en los países pobres, más por políticas erradas, corrupción y la presencia del comunismo como forma de gobierno, que por la accesibilidad a la ayuda alimentaria).

El socialismo tiene un problema fundamental, no tiene respuestas para sostener un mundo con tantas bocas que alimentar, gente que vestir y comunidades que proteger. La solución que proponen es sencillamente enviar a la humanidad 500 años en el pasado, a tiempos superados cuando se vivía del trueque, de la caza, la siembra y la recolección. La tendencia del socialismo a reunir a la gente en comunidades pequeñas, autosuficientes, planificadas, jerarquizadas y eficientes como si fueran hormigas u abejas, desnaturalizando la esencia humana y creando tensiones solo resolubles por la violencia. Los sistemas de gobierno socialistas en el tercer mundo son los grandes generadores de conflictos armados, desplazamiento de refugiados y hambrunas, es un hecho estadístico verificable y que afectan la calidad ambiental en nuestras regiones.

El capitalismo es el único sistema probado que puede sostener la vida en el planeta Tierra en las condiciones actuales. Hay unos cambios importantes que efectuar, principalmente a nivel de valores y principios, cambios institucionales y de la relación del gobierno con el mercado, cambios estratégicos de cómo operarían los negocios, algunos de estos cambios ya lo estamos viendo con un capitalismo mucho más consciente de su papel en la ecología, en una “economía verde” que depende cada vez más de energías renovables y alternas, de la educación para un nuevo consumidor enterado de la vida útil de los productos, de su composición y de su ciclo de reciclaje, de parques industriales para el aprovechamiento en cascada de materiales y deshechos, con el nuevo diseño de ciudades y de sistemas de ciudades, de transporte rápido y masivo, con gobiernos más conscientes del uso de los impuestos y subsidios, con un mayor respeto por los ciclos naturales.

La única manera de detener y hasta revertir la desaparición de las especies vivas en nuestro planeta es con un uso intensivo y extensivo de tecnologías como la ingeniería genética, terraformación, siembra de los océanos y otras iniciativas desarrolladas desde el capitalismo.  Es el único sistema lo suficientemente ágil y proclive al cambio que, permitiría nuevas prioridades  y valores dentro del esquema de libre mercado, con la fuerza y los incentivos para salvar el mundo, como lo son la imposición de cuotas a los países, de acuerdo a su ciclo de emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera, establecidos por el Protocolo de Kyoto… Que el capitalismo se esté convirtiendo en la más importante fuerza ecológica es indudable, el simple hecho de que la industria automotriz mundial se haya lanzado de lleno a la producción de autos híbridos y eléctricos es una clara señal de que conservar, tiene sentido económico, aunque el problema ambiental fundamental del planeta Tierra sigue siendo la sobrepoblación, y por ende, la pobreza, ambos subproductos obligados del socialismo. -percival367@yahoo.com

 

 

 

   
Calentamiento Global