Caracas, 12.12.2010 / Gilberto Carreño-Editor Círculo Ambiental
Desde que en 1997 las representaciones de 187 países reunidos en la ciudad japonesa de Kioto alcanzaron lo que se aspiraba sería un acuerdo provisional y progresivamente mejorado, destinado a reducir la emisión de los gases causantes del cambio climático provocado por el hombre, y cuyo efecto más terrible es el aumento de la temperatura global, han sido celebradas alrededor de 20 grandes conferencias que en cada oportunidad han acaparado la atención del mundo con la esperanza de alcanzar acuerdos que superen a aquellos logrados en lo que fue el más importante intento en tal sentido. Sin embargo, no existen signos reales que apunten hacia soluciones verdaderamente convincentes, salvo aquellas que pintan ilusiones basadas en el realazo de los países industrializados para hacer callar a los más afectados por la crisis climática que marcha aceleradamente.
Prolongadas y acaloradas discusiones pese a lo bien refrigerado del gran salón que sirvió de sede en la ciudad balneario de Cancún, en México, caracterizaron a la 16 Conferencia de las Partes (COP 16) de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, en la que los países más afectados por el cambio climático buscaron infructuosamente mejorar los acuerdos iniciales que, en Kioto, establecieron un período de vigencia de 4 años a partir de 2008.
Pero nada, nos acercamos al año 2012, y solo queda un nuevo intento formal, ahora en Sudáfrica, para lograr lo que en cada momento luce más lejano, como es principalmente evitar que la temperatura siga subiendo al ritmo actual, como claramente lo denunció en la cumbre la representación de Bolivia, a la que no convenció el compromiso adoptado por la cumbre de evitar aumentar más de dos grados centrígrados la temperatura de la Tierra.
Posiblemente lo más importante de la reunión fue la aprobación del llamado “fondo verde” por 100 mil millones de dólares que aportarían los países industrializados en países en desarrollo, destinados a la adaptación de los pueblos al cambio climático, reforestación y disminución de emisiones de gases de efecto invernadero y atención de emergencias, entre otros.
Pero al contrario de lo que ocurrió en la pasada cumbre de Copehague, los principales medios y agencias internacionales de noticias no marcan ésta como fracaso. Así lo vieron algunos:
IPS: Decisiones climáticas difíciles quedan para después
IPS, una de las más especializadas agencias noticiosas insinúa en su principal reseña del día siguiente de la cumbre que ella pueda considerarse exitosa. “Si el éxito se logra dejando para después las decisiones difíciles, entonces la reunión climática en México fue exitosa porque pospuso la adopción de metas cruciales sobre reducción de gases invernadero, financiación y bosques para la próxima conferencia, dentro de un año en Sudáfrica”. Más adelante señala:
-Dos semanas de discusiones se prolongaron en la mañana de este sábado, ante la negativa de la delegación de Bolivia a aceptar un acuerdo débil que "podría llevar la temperatura media mundial a un aumento de más de cuatro grados", dijo el negociador jefe, Pablo Solón.
-Al final, las continuas objeciones bolivianas fueron sofocadas por los aplausos y vítores de más de 190 delegaciones nacionales cuando la presidenta de la conferencia, la canciller mexicana Patricia Espinosa, dio por concluida la asamblea declarando el "consenso sin Bolivia".
BBC Mundo: la cumbre de Cancún concluye con acuerdo
Luego de una maratónica sesión de trabajo, y a pesar de las objeciones de Bolivia -quien considera que los compromisos adquiridos por los países desarrollados son insuficientes- la canciller mexicana Patricia Espinosa dio por aprobados los dos textos que ya habían recibido el beneplácito del resto de delegaciones.
"Esta es una nueva era de cooperación internacional sobre el cambio climático", dijo Espinosa, quien más temprano había insistido en que los textos eventualmente aprobados eran "lo mejor que podíamos lograr".
"He escuchado a cada una de las partes incluyendo, claro está, a nuestros hermanos bolivianos. Pero no puedo, como usted entenderá, ignorar en este momento la visión, la posición y las solicitudes de los otros 193 estados parte. Como resultado, la decisión de la conferencia ha sido tomada", dijo también la canciller mexicana ante las protestas del delegado boliviano.
Bolivia, por su parte, anunció que va a presentar una reclamación ante la Corte Internacional de Justicia por la forma en que se adoptaron los acuerdos.
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Fondo Verde
Eventualmente, sin embargo, los diplomáticos pudieron llegar a un compromiso y los delegados presentes en Cancún no dudaron en celebrar con vítores los discursos de los países que más fricción habían causado durante las pláticas –como Japón, China y EE.UU.- cuando uno por uno le fueron dando su apoyo al acuerdo.
Este, sin embargo, no es ni por cerca el acuerdo integral que muchos países esperaban alcanzar el año pasado en Copenhague y que muchos todavía insisten en buscar.
Y no responde a la pregunta de si las medidas acordadas, incluyendo la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, serán legalmente vinculantes o no.
"En términos generales, hemos avanzado desde Copenhague; ya podemos dejar ese fantasma atrás", le dijo a la BBC Tara Rao, del grupo ambientalista WWF.
"Hay suficiente para trabajar de cara a la cumbre del próximo año en Sudáfrica para conseguir un acuerdo legalmente vinculante ahí", afirmó.
"Suficiente para avanzar"
Para muchos, aunque el acuerdo no es perfecto, el consenso alcanzado en Cancún da razones para el optimismo, especialmente si se le compara con el estrepitoso fracaso de la cumbre de Copnehague del año pasado.
Además, durante las últimas semanas de negociaciones, la resistencia de algunos países al protocolo de Kioto había planteado varios problemas.
Las objeciones de Bolivia
Según el enviado especial de la BBC a Cancún, Richard Black, los documentos reconocen que mayores reducciones en emisiones de gases de efecto invernadero serán necesarias en el futuro, pero no establecen mecanismos para conseguirlo.
El acuerdo también contempla la creación de un "Fondo Verde", que pretende recoger y distribuir US$100.000 millones al año hasta el 2020 para apoyar los esfuerzos de adaptación al cambio climático en los países más pobres y facilitar el uso de tecnologías no contaminantes.
Y en Cancún también se acordó la creación de un Comité de Adaptación para apoyar a los países que diseñen planes de protección frente al cambio climático y se establecieron parámetros para financiar esfuerzos para reducir la deforestación.
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Boliva, sin embargo, expresó su descontento tanto con el contenido del acuerdo como con la forma en la que se redactaron los textos eventualmente aprobados, en reuniones privadas entre un reducido número de países.
Y el jefe de la delegación boliviana, Pablo Solón, dijo que lo que más le preocupaba era que los compromisos para la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, no se iban a hacer bajo el protocolo de Kioto.
"Estamos hablando de una reducción (combinada) de entre el 13 y el 16%, y eso significa un aumento (de la temperatura) de más de 4 grados Celsius", declaró.
"No podemos apoyar esto responsablemente, pues significaría que estamos de acuerdo con una situación que mi presidente ha descrito como un ecocidio y un genocidio", dijo Solón.
Ambiguedad
Países como Russia y Japón se aseguraron que los tratados eran formulados de una forma que les permitiría escapar de la extensión en la reducción de emisiones de los acuerdos vinculantes del Protocolo de Kioto e implicaban a la vez que éste tiene un futuro real, una de las demandas fundamentales de los países en vías de desarrollo.
El "Fondo Verde" utilizará en principio al Banco Mundial como miembro del consejo de administración, como habían solicitado Estados Unidos, la Unión Europea y Japón, mientras se trata de lograr un mayor equilibrio entre países desarrollados y en vías de desarrollo a través de la creación de un nuevo organismo.
Además, los países en vías de desarrollo sólo someterán sus emisiones a verificación internacional cuando hayan sido financiadas por dinero procedente de Occidente, una fórmula que parece satisfacer tanto a China, que cuestiona estos procesos, como a Estados Unidos, que los solicitó.
Ambientum: Cancún, un gran impulso a la negociación climática internacional
REDACCIÓN
redaccion@ambientum.com
Para Greenpeace, la Cumbre de Cancún significa un paso importante en la lucha internacional contra el cambio climático, pero podría haberse ido incluso más allá si algunos países no hubieran insistido en mantener una actitud poco constructiva e intentar influenciar negativamente las negociaciones.
Algunos ejemplos como el de los Estados Unidos, que pese a ser el mayor emisor histórico del mundo mantiene unos compromisos muy débiles y se niega a aceptar su parte de responsabilidad, o Rusia y Japón, que siguen negándose a aceptar un segundo periodo de compromiso del Protocolo de Kyoto.
La organización ecologista considera que los gobiernos han tomado la decisión correcta en Cancún, decantándose por el consenso en los temas clave en lugar de priorizar posiciones polarizadas, y han empujado al mundo hacia el acuerdo justo, ambicioso y legalmente vinculante que el clima necesita.
Temas en el tintero
Sin embargo, la organización ecologista destaca que quedan todavía muchos "temas en el tintero" y que el camino hacia el acuerdo global no va a ser fácil.
"Los gobiernos tienen mucho que hacer a partir de mañana para cumplir lo que han acordado, lo que se traduce, por ejemplo, en doblar sus esfuerzos de reducción de emisiones. Hoy empieza el camino hacia la próxima cumbre en Durban, Sudáfrica. La sociedad civil debe poner la presión necesaria sobre la clase política para que mantengan la voluntad de hacer frente a la crisis climática y firmen el acuerdo global, el año que viene en Sudáfrica" ha declarado Aida Vila, responsable de la campaña de cambio climático de Greenpeace.
Según la organización ecologista, la Unión Europea ha sido bastante constructiva en este proceso y, pese a que Greenpeace sigue criticándole que no haya dado el paso unilateral hacia un compromiso de reducción de emisiones del 30%, le reconoce su esfuerzo conciliador y el valor de actitudes como la de España -de anunciar su apoyo al 30% en esta cumbre- que, según la organización, han aportado un espíritu positivo a la negociación.
"Cancún ha salvado el proceso de Naciones Unidas, que muchos daban por muerto, pero queda todavía mucho camino por recorrer para salvar el clima" ha declarado Wendel Trio, director del equipo político de Greenpeace Internacional. "En Cancún se ha demostrado que los gobiernos pueden cooperar y avanzar juntos hacia el acuerdo global".
Evitar el límite infranqueable de los 2ºC
Greenpeace recuerda que este año ha estado marcado por las graves consecuencias del cambio climático -récord de aumento de temperaturas, fenómenos meteorológicos extremos y un deshielo del Ártico sin precedentes. Y, por esta razón, la cumbre del año que viene en Durban, Sudáfrica, no puede ser otra parada en el camino y culminar este proceso con el acuerdo global que el clima necesita.
Greenpeace destaca los principales elementos del acuerdo, entre los que están la necesidad de que los países industrializados asuman un compromiso conjunto de reducción de emisiones del 25 al 40%, tal como recomiendan los científicos y reconocimiento de los compromisos de reducción de emisiones que están actualmente sobre la mesa para evitar el límite infranqueable de los 2C.
En cuanto a la financiación, los gobiernos han establecido el fondo climático internacional que debe vehicular las aportaciones que los países industrializados deben poner a disposición de los países en desarrollo para que estos reduzcan sus emisiones y detengan la deforestación. Sin embargo, las fuentes de las que provendrá el dinero y otros detalles del fondo y quedan por determinar durante el próximo año.
Lucha contra la deforestación, ha sido otro tema tratado durante la cumbre. En él se ha avanzado en el establecimiento del mecanismo de protección de los bosques tropicales contra la deforestación, tomando en especial consideración los derechos de las poblaciones indígenas y la biodiversidad. Sin embargo, los detalles de este mecanismo llamado REDD deberán definirse a lo largo del próximo año.
"Cancún ha dado un impulso impagable a la negociación climática internacional, pero seguimos necesitando la forma de un acuerdo justo, ambicioso y legalmente vinculante que garantice que seremos capaces de evitar los peores impactos del cambio climático" ha declarado Trio.
Fuente: Redacción ambientum.com