
Caracas, 8.09.2010 /Gilberto Carreño
El miércoles de esta semana concluyó el Curso de Periodismo Ambiental que dictamos en la Universidad Santa María (USM) , correspondiente al Verano 2010, en el cual participaron 16 estudiantes de los últimos semestres, cuyas calificaciones (17 puntos de promedio) demuestran el interés de los futuros comunicadores sociales egresados de la USM por el tema de la defensa de la calidad ambiental en el planeta. Incluímos algunos de los trabajos presentados por los cursantes.

Los participantes de este curso intensivo son: Juan Francisco Arias, Oriana Caraballo, Sábato D´Angelo, Bárbara Fajardo, Fabiana García, Luimar García, Aurelio Martínez, Belkis Martínez, Yrainy Narváez, Luis D. Pérez, Francis Roque Díaz, Nayzai Saavedra, Yesenia Texeira, Yhirzon Ure y Sabrina Zambrano.
Sus trabajos serán presentados en las próximas ediciones del Círculo Ambiental. Mientras, ofrecemos algunas fotos del grupo, correspondientes a la fecha de la prueba final del curso.
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Así perdemos nuestra biodiversidad
Caracas, 1.09.2010, Francis Roque Díaz / Curso Periodismo Ambiental USM
El planeta Tierra es una verdadera obra de arte que nos demuestra día tras día el valor de todos sus elementos. Es un sistema maravilloso que vale la pena conocer y, por eso, tratar de descubrirlo y aprender a amarlo.
Pese a que todos los días vemos los motivos por los cuales es tan importante proteger nuestro ambiente, aún hay gente que se pregunta ¿por qué?, ¿ por qué debemos cuidar nuestro planeta?.
La belleza del mundo es inmensa y la sola idea de ir perdiéndola paulatinamente es terrible. Amar a la naturaleza es lo que nos da fuerzas para defenderla día a día. Mirar el cielo limpio, observar un río claro y lleno de vida, sentir el aroma especial que tiene un bosque después de la lluvia, contemplar a un pájaro construyendo delicadamente su nido, todas estas cosas queremos seguir haciéndolas, pero para algunos amar al mundo no es suficiente razón.
Es importante entonces pensar que el mundo no nos pertenece, nos ha sido prestado para que vivamos en él y lo utilicemos con sabiduría. Y eso es lo que debemos hacer, vivir, no destruir, lemas que el Periodismo Ambiental persigue.
Pero también debemos proteger nuestro ambiente porque lo necesitamos. Dependemos de él para existir. Nuestro planeta nos brinda todos los recursos naturales que necesitamos para alimentarnos, construir nuestras viviendas, tener luz, transportarnos, vestirnos, etc.
Si destruimos el ambiente y su biodiversidad, nos estamos perjudicando a nosotros mismos, a nuestros hijos y las futuras generaciones. Cuidar el mundo es cuidarnos.
Un impacto ambiental irreversible
La biodiversidad es muy importante para la vida en nuestro planeta. Muchas especies y
ecosistemas están desapareciendo, se están extinguiendo, lo cual verdaderamente es muy grave.
La biodiversidad, es el único impacto ambiental que sin lugar a dudas es irreversible. Hoy contamos con medios para revertir, en mayor o menor medida, muchos de los problemas que el hombre causa sobre el ambiente. Pero cuando una especie se extingue no hay absolutamente nada que podamos hacer para recuperarla. Por lo tanto aprender sobre su importancia y las causas de este problema es fundamental para que contribuyamos a preservar la biodiversidad.
Esta, se define como la variabilidad de genes, especies y ecosistemas presentes en un espacio determinado y esta juega un papel muy importante simplemente porque es la mejor manera que encontró la naturaleza para sobrevivir a los cambios ambientales.
Cuando hay cambios en el ambiente que no son buenos para una especie o ecosistema, generalmente hay otra que se beneficia. Por ejemplo, durante una sequía habrá organismos que no pueden sobrevivir si no tienen mucha agua y por lo tanto mueren pero, gracias a la biodiversidad, hay otros que si y por eso ocuparán el lugar que dejan los primeros. A lo largo de muchos años esto permite que siga habiendo vida en el planeta aún después de haber sufrido transformaciones muy grandes. Además la biodiversidad es muy importante para el hombre, no sólo porque le permite disfrutar mejor de la naturaleza sino también porque en los animales y plantas de nuestro planeta están lo materiales necesarios para fabricar alimentos, medicinas y muchas cosas más.
Cada vez hay más especies en extinción y este es un tema que nos debería preocupar a todos.
También debemos saber que, por lo general, todos los organismos se preocupan por sobrevivir primero y después por reproducirse. Y esto es muy lógico porque si no logran abastecerse a sí mismos de comida o lo que sea que necesiten, difícilmente puedan mantener a sus crías. Así es que hay que pensar que si un animal o planta no está viviendo bien en un ambiente porque tiene frío o calor, hambre, poca luz o poca agua, etc. lo más probable es que no se reproduzca o que, si lo hace, su descendencia no llegue a la madurez y muera. Pero si una especie se desarrolla en el mejor lugar para satisfacer sus necesidades, lo más probable es que tenga muchas crías o frutos. Así es como algunas especies crecen y se expanden, mientras que otras se van extinguiendo, van desapareciendo.
Pero si este es un fenómeno natural, que debe pasar para que la naturaleza cambie y que ha ocurrido desde el inicio de la vida. ¿dónde está el problema?; el problema está en que el hombre ha acelerado este proceso de varias maneras y hoy se extinguen muchas especies y cada vez más rápido.
Esto es muy serio, debido a que debemos recordar que desaparecen para siempre del planeta. Entre los principales causas de esa extinción observamoss:
Introducción de especies exóticas
Muchos hombres han traído a nuestro continente y especialmente a nustro país, e incluso siguen trayendo, animales y plantas que son originarias de otros lugares; son las llamadas especies exóticas.
Esto no parecería, a primera vista ser tan malo, pero resulta que las especies introducidas, especialmente de la fauna, que empiezan a competir por el espacio y la comida con otras que sí son nativas de nuestro continente. Se reproducen en forma exagerada porque no están presentes en nuestro medio sus depredadores naturales que frenen su expansión. Básicamente lo que pasa es que ocupan su lugar y muchas veces a costa de la desaparición de poblaciones enteras de nuestras preciosas especies nativas. Un caso latente en el Caribe y en nuestras propias costas, es la introducción del conocido pez león, que ocupa actualmente la atención de las autoridades ambientales por sus efectos dañinos.
Así pues, podemos considerar que todas las especies son importantes pero debe procurarse que se desarrollen donde naturalmente deben vivir. Así cada ecosistema puede acoger a todos sus habitantes.
Caza
La caza de animales puede ser legal, o autorizada por las autoridades ambientales de acuerdo a un calendario preestablecido de acuerdo con sus posibilidades de reproducción. En este caso se puede decir que hay un aprovechamiento racional del recurso faunístico. Incluso, en oportunidades se hace con algunas especies exóticas que compiten con nuestras nativas y, por tal razón, mucha gente la la acepta. Sin embargo, es especialmente la cacería ilegal que realizan algunas personas, algunas veces como medio de sustento, comercial y en algunos casos por deporte, la que más preocupa, por la forma furtiva como se realiza.
Muchas de nuestras especies son objeto de una gran persecución por sus pieles o cueros lindos o simplemente porque algunas personas quieren tenerlos en sus casas (tortugas, aves, peces, etc.). Algunos de esos animales se encuentran amenazados o en peligro de extinción y la caza hace cada vez sea más difícil su conservación.
Debemos procurar que la lucha contra la caza furtiva (ilegal) vaya acompañada de alternativas económicas, cuando se trate de personas que incurran en esta práctica por razones de subsistencia.. De lo contrario estamos condenándolos a vivir rompiendo la ley o morir de hambre. Por lo que debe ser entendido como forma de problemas sociales vinculados a lo ambiental.
Además de la caza existe también el problema del tráfico de especies nativas, donde debemos incluir elementos de la flora, que por su valor son muchas veces objeto de permanente saqueo por parte de quienes se dedican a la extracción de las mismas. En regiones como nuestra Amazonas y Guayana, son testigo de este tráfico ilegal, que entre otras especies animales afectan especialmente a las guacamayas.
Sobrepesca
La sobreexplotación de nuestros recursos pesqueros se está convirtiendo en un problema ambiental muy grave.
La pesca excesiva, por ejemplo en Venezuela es el caso de la Merluza o el Calamar, lo hace que cada vez haya menos organismos y el problema es que muchas veces vienen grandes barcos que tienen sistemas muy sofisticados y suelen quedarse con la mayor parte de la merluza (o cualquier otro pez). Cabe destacar que con el pasar de los años el mar se queda sin peces, gran parte de esta producción no será destinada a los seres humanos, sino al ganado, por lo que podemos decir que estamos en presencia de una explotación que ni siquiera contribuye a disminuir el hambre de quienes lo necesitan.
Es por eso que los gobiernos tienen la obligación de defender nuestras especies marinas, limitando la captura de peces e incluso prohibiéndola.
Contaminación del agua, aire y suelo
La contaminación del aire, agua y suelo es otra de las causas de la extinción de especies. Por ejemplo si un río está muy contaminado cada vez son menos los organismos acuáticos que pueden vivir en él y, si la situación no es controlada por las autoridades, pronto se convertirá un río muerto.
Con la aparición y desarrollo del gran número de industrias surgidas especialmente a partir de los años 50, comenzaron a contaminarse las aguas debido a que sus aguas servidas y desechos sólidos y químicos son arrojados en ellas sin tratamiento alguno.
Lo mismo pasa con otros tipos de contaminación y en todas partes del mundo. Así como al hombre le afectan muchas veces los gases tóxicos existentes en nuestra atmósfera, de la misma manera se perjudican las especies vegetales y faunísticos. Los árboles comienzan a enfermarse y perder hojas, las aves se van a lugares más limpios y los animales, en general huyen o mueren.
Por eso es que la contaminación de nuestro ambiente es un factor determinante en ese proceso que nos conduce a la progresiva pérdida de especies y, por lo tanto, la biodiversidad.
Modificación de ecosistemas
Por último, una de las causas principales de la desaparición de especies es la modificación o destrucción de sus ecosistemas.
Los organismos vivos se encuentran fuertemente interrelacionados con los ecosistemas en los cuales viven. Cuando se producen cambios en los ambientes naturales, las especies pueden lograr sobrevivir, siempre que estos no sean muy profundos. Si alteramos mucho los ecosistemas es probable que los organismos que dependen de ellos mueran.
Cuando hablamos de alteraciones entonces puede ser que se hable de pequeños o grandes cambios. Entre estos últimos están la instalación de rutas y carreteras que fragmentan los ecosistemas, los sistemas de riego que alteran la dinámica de los ríos, las represas hidroeléctricas que inundan grandes áreas, la deforestación a gran escala, etc.
De allí la necesidad de que, antes de desarrollar cualquier tipo de proyecto que contemple la ejecución de obras o implantación del algún servicio, será necesario contar antes las respectivas Evaluaciones de Impacto Ambiental (EIA), concebidas como herramientas utilizadas para prever los posibles efectos de la modificación de las condiciones ambientales existentes para el momento del inicio de las mismas.
Hoy día es cada vez es más frecuente la realización de EIA pero desafortunadamente muchas veces se las considera un simple trámite, algo que debe hacerse para conseguir un permiso de obra. Cuando esto pasa se pierde la increíble oportunidad de proteger adecuadamente el ambiente, muchas veces realizando pequeños cambios en un proyecto.
Conclusión
Tal vez sea conveniente repetir que la biodiversidad es muy importante para la supervivencia de la vida en el planeta. Gracias a esta inmensa y maravillosa diversidad la vida sigue encontrando un camino frente a los cambios que ocurren en el ambiente.
No es nada fácil calcular cuales serían las consecuencias de continuar destruyendo nuestras especies y ecosistemas pero hay algunas cosas de las cuales podemos estar seguros:
Las plagas que atacan a los cultivos desarrollarán resistencias a los métodos de control que la humanidad usa actualmente para combatirlas. Hoy, cuando algo así ocurre, los científicos recurren a la vida silvestre de nuestro planeta para encontrar soluciones que les permitan proteger las plantas. Si no fuera por la biodiversidad probablemente no tendríamos la oportunidad de recurrir a estos "remedios" que nos brinda la naturaleza y, por ende, no podríamos defender nuestros cultivos, que son la base alimentaría de gran parte de la población mundial.
Por otro lado, la biodiversidad guarda aún muchos secretos que pueden ayudar a la humanidad. Por ejemplo, gran parte de los remedios que tomamos provienen de especies de plantas y animales silvestres. Hay quienes dicen que la cura a enfermedades terribles que sufre el hombre, como el sida o el cáncer, puede encontrarse en las selvas o bosques más desconocidos.
La biodiversidad es importante porque, como ya sabemos, todos los organismos vivos necesitan de los demás para sobrevivir, pero también el suelo, el agua y el aire dependen de la vida del planeta. Es importante que sepamos que no podemos destruir las plantas y animales y pretender tener un ambiente sano y equilibrado.
Por último está el hombre, que no sólo utiliza la biodiversidad sino que también la disfruta. La naturaleza no está ahí únicamente para darnos las cosas que necesitamos para vivir, sino que también nos brinda la posibilidad de sentirnos bien con nosotros mismos y con nuestro entorno.
Es importante comprender que, así como en el mundo todas las cosas están relacionadas, también lo están sus problemas. Es decir que, aunque a veces es un poco más difícil, debemos tratar de mirar los problemas ambientales, sociales y económicos como una compleja red de causa-efecto.
Br.Francis Roque Díaz
Universidad Santa María
Escuela de Comunicación Social
Facultad de Ciencias Económicas y Sociales
Periodismo Ambiental
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El Caura: frontera forestal en extinción

Caracas, 2.07.2010 / (*) Alumnos del Curso de Periodismo Ambiental USM
Ventiún campamentos destruidos y más de 2000 mineros ilegales han sido desalojados como respuesta ante las nefastas consecuencias ambientales, sociales y económicas que traen consigo la explotación minera del río Caura, de acuerdo con el anuncio del mayor general Henry Rangel Silva, comandante de la Región Estratégica de de Defensa Integral Guayana, quien apoyado en su equipo se ha ocupado de diagnosticar el daño causado en alrededor de 25 hectáreas en la zona sur del estado Bolívar, lo que evidencia una pérdida considerable de la biodiversidad y los recursos minerales del país.
Día tras día la devastadora, inconsciente y erosiva plaga minera acaban con uno de los últimos grandes sistemas fluviales tropicales más primitivos del Macizo Guayanés. Ubicado en el estado Bolívar, al sur de Venezuela, el río Caura constituye uno de los principales tributarios del Orinoco medio. Su nacimiento desde la gran meseta Jaua-Sarisariñama, a 2.000 sobre el nivel del mar, revela la majestuosidad de los 730 kilómetros que recorren sus aguas antes de desembocar en el río Orinoco.
La cuenca se extiende sobre un área de aproximadamente 45.336 km2. Forma parte del Escudo
Guayanés y se sustenta de formaciones metamórficas, plutónicas y volcánicas de mucha antigüedad sobre las cuales, a su vez, yacen rocas sedimentarias irregularmente distribuidas. Sus aguas son navegables hasta las caídas de las cataratas que conforman el Salto Pará, una impresionante cascada en forma de herradura formada por dos ramas del río, con una isla en el centro. Ambas ramas se ensamblan en una de las cascadas más notables del lavabo del Orinoco debido al flujo impresionante del agua. El Caura tiene 1.500 metros de ancho en Musinancio, el punto donde ensambla con el Orinoco, contyribuyendo con con 3.500 metros cúbicos de agua por segundo. En la mayor parte de la cuenca encontramos selvas vírgenes que sirven de hábitats a más de 2.700 especies de plantas, 475 de aves, 168 de mamíferos, 23 de reptiles y cientos de especies de peces.
La ruptura de la armonía
Esta zona monumental, infectada por la minería ilegal, se ve afectada tanto por la deforestación, desplazamiento de las comunidades indígenas, sobornos a militares destacados para las labores de guardería, como por la violación de los derechos humanos de quienes se atreven a denunciar los atropellos que se infringen a los aborígenes que defienden sus hábitats, convirtiéndose en un sitio de anarquía, desorden, corruptelas y venta y consumo de alcohol sin control, las cuales eran inexistentes en el lugar antes de que fuera sometida a la explotación minera, según lo precisó Rangel Silva.
Esta devastación del ecosistema, que se viene observando desde el 2006, se agudiza cada vez más debido al incremento de los campamentos ilegales y la creciente llegada de mineros a la zona, indicó por otra parte el director del Centro de Investigaciones Ecológicas de Venezuela, Alejandro Lanz.
La megadiversidad biológica, la diversidad cultural, la alta proeducción hídrica y los servicios ambientales prestados a la humanidad por este ecosistema, parecieran no ser razones suficientes para conservar la cuenca del río Caura, cuando de extracción de oro se trata.
Aunque su superficie representa sólo cinco por ciento del territorio venezolano, la cuenca del río Caura es considerado por muchos científicos como una de las últimas fronteras forestales de bosques húmedos del planeta que se conserva prístina. El incremento de la actividad minera en esta cuenca, comprometería este un valioso servicio ambiental contra el calentamiento global, al presrvar 1.4 millones de toneladas de biomasa que garantizan, aproximadamente 0.14 por ciento del oxígeno del planeta (la Amazonía en su totalidad aporta 20%). La explotación minera dispersa en grandes áreas, tóxicos mercuriales generan una devastación ecológica de proporciones considerables por cuanto:
* Destruyen los suelos
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Aumentan la carga sedimentaria en los ríos, con la consecuente alteración de su dinámica hidráulica de los hábitats y biota ribereña existentes
* Desaparecen y extinguen las especies locales
Contaminan los peces co bn mercurio uy por ende a las poblaciones huma nas que los consumen
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Disminuyen el recurso pesquero que es la principal fuente de sustento de las poblaciones del área
*
Sobreexplotan los recursos naturales por el aumento súbito de la población en la región
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Promueven un aumento de la incidencia de enfermedades emergentes y endémicas.
¿Qué hacer?
Para atacar este problema, y conforme con diversos estudios de especialistas en el tema, se pueden plantear soluciones que a corto plazo permitirían ayudar en gran medida a erradicar este injusto ataque a tan importante reservorio natural de nuestro país. Entre otros, podrían ser consideradas las siguientes:
* Se plantea la necesidad de una ley lo suficientemente severa, que establezca una “estabilidad circunstancial” para cubrir desastres, accidentes ambientales y evite la proliferación descontrolada de actividades mineras ilegales.
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Crear proyectos de capacitación minera, promovidos por las principales escuelas de las universidades del país; con el fin de incluir a las personas más vulnerables, y que mediante esta actividad dan sustento a sus familias.
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A la par de la capacitación minera, y en la búsqueda del beneficio económico para el país, podrían fomentarse planes de explotación controlada de estos valiosos recursos naturales, mediante el desarrollo de una infraestructura que garantice el daño mínimo al ambiente.
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Una coherente y no viciada actuación de los organismos de defensa de los organismos de defensa de nuestro país, juntamente con las principales fuerzas policiales de nuestros vecinos fronterizos.
La respuesta oficial
El Ejecutivo Nacional, articulado con representantes de las Fuerzas Armadas y demás organismos del Estado, junto con agrupaciones de la sociedad civil, trabajan para frenar la depredación y la explotación de los recursos naturales, en lo que se ha denominado el Plan Caura.
Su ejecución fue iniciada a finales de abril de 2010, con el mayor general Henry Rangel Silva,
comandante de la Región Estratégica de Defensa Integral Guayana, tomando acciones para controlar la problemática allí planteada, antes de que los daños sean irreversibles; para dedicarse a la recuperación de los recursos naturales, especialmente de los suelos, aguas y vegetación, y la toma de acciones inmediatas contra los delitos ambiéntales, tales como la contaminación de las aguas, la deforestación y sobrepesca, entre otros.
El Plan Caura ha traído resultados concretos, según el viceministro del Poder Popular para el Ambiente, Jesús Cegarra, quien ha asegurado que “Esta situación es prioridad para el despacho. Trabajaremos sin descanso hasta frenar el daño, en algunos casos irreversibles, que se le ha hecho a la cuenca y a las zonas adyacentes.
Resultados palpables
Hasta la fecha, según cifras que maneja el mayor general Henry Rangel Silva y publicadas en el blog Ciencia Guayana, “han sido desalojados 2.126 mineros ilegales de la cuenca del río Caura, Caroní y Paragua y de las riberas del lago de Guri”; además –agrega – han sido inhabilitados 21 campamentos, 184 motobombas, 16 motores diesel, 4 turbinas, 13 motores fuera de borda, 22.406 metros de mangueras, 12 balzas mineras, 6 lanchas, 4.000 litros de combustible (gasolina), 20 tamices y mercurio.
Entre los grandes logros de este plan, además de la protección del ecosistema, destaca el impedimento de la salida del país de una incalculable cantidad de oro y diamantes. Por ende, se ha reducido el impacto de la actividad minera y, más importante aún, se ha logrado la articulsación de diversos organismos estatales y no gubernamentales, con el propósito común de recuperar y preservar los recursos naturales y ambientales del país.
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(*) Alumnos del Curso de Periodismo Ambiental Universidad Santa María: Jennifer Dávila Ochoa, Yessika Escalona, Alaín Acosta Espinoza, Carlos Ribeiro, Gabriel Gil Rojas, Yessert Durán.