¡Que pena con las playas!

Inparques divulgó, algunos días después de la jornada cumplida por diversas instituciones que aprovecharon el Día Mundial de las Playas para recoger los desperdicios que dejan playeros irresponsables playeros, una noticia que no puede menos que causarnos vergüenza: 75 mil toneladas de basura fueron removidos sólo de playas de parques nacionales marino-costeros de Venezuela.

No tenemos cifras y asumimos que resulta imposible cuantificar los resultados de los diversos operativos cumplidos por gobernaciones de estados, alcaldías, ONGs y demás grupos voluntarios que el pasado 19 del mes en curso se dedicaron a retirar de las playas lo que inconscientes usuarios dejan en estos espacios naturales después de disfrutar de ellos; sin embargo, presumimos que la cifra que aporta el Instituto de Parques debe haber sido exponencialmente superada por lo recogido en el resto de playas que no forman parte del sistema de áreas protegidas.

Pero esto, además de considerarlo vergonzoso, debe llamarnos a reflexión a todos aquellos que nos dedicamos a divulgar mensajes ambientalistas con el pretendido propósito de crear conciencia en la población sobre la necesidad de preservar el ambiente y los recursos naturales, así como a las autoridades ambientales y no ambientales propiamente dichas del país

Pensamos que en lugar de habilitar y disponer de la inmensa cantidad de personas y recursos que cada año son utilizados para recoger las miles de toneladas de basura que dejan en las playas los usuarios; todos estos organismos deberían concentrar esfuerzos en garantizar que nadie ensucie estos espacios tan especiales con los que nos privilegia nuestra amada Naturaleza.

Creemos que a los usuarios de las playas debe entrarle la lección de proteger el ambiente, por las buenas o por las malas. Así de sencillo y sin hipocresías estilísticas. Las autoridades, en lugares donde existan playas, y esto aplica tanto para aquellos puntos de playas, o en cualquier otro lugar y de manera especial en los parques nacionales, están obligadas a instruir a los visitantes en relación con el buen uso que deben hacer de estos espacios naturales; pero al mismo tiempo, a obligar a las personas a traer de regreso todos los desperdicios que generen. De igual manera, aplicar sanciones especialmente monetarias, que es lo que más duele, a los infractores de las normas que rigen para el uso de dichos espacios. Se trata simplemente de poner orden, y dejar el Día de las Playas para recitarle u ofrecerles canciones bonitas como aquellas de que “en el mar la vida es más sabrosa”

Gilberto Carreño / Círculo Ambiental

gilcar@circuloambiental.net
circuloambiental@gmail.com
Tlf. (58212) 985.3145 // 0414.487.3374

 

 

 

 

   
Calentamiento Global