Marcial Barrios
En el estado Mérida de Venezuela, el racionamiento de electricidad es diario y se repite en dos oportunidades durante el mismo día. Es importante destacar que desde el año 2003 se vienen realizando estos tipos de racionamientos que de forma intermitente se han ido incrementando y han disparado la venta de plantas eléctricas a gas, gasoil o gasolina, aumentando el uso de combustibles fósiles y por ende la inevitable propagación de estos gases de efecto invernadero GEI, en la atmosfera terrestre.
¿Dónde está realmente el problema? ¿es el Calentamiento Global que ha sorprendido al Estado Mérida? ¿Son políticas ineficientes del manejo de la compañía eléctrica? ¿Indiferencia política? ¿Mala planificación?
Todos siempre tienen una escusa; sin embargo, la realidad que se vive en este estado occidental del país es un hecho que no es ajeno a otros de Venezuela, donde podemos observar como los estudiantes de la Universidad de Los Andes pierden clases por falta de luz en sus aulas, el Hospital Central H-ULA queda en la oscuridad, los semáforos de la ciudad se apagan y causan caos, los juzgados se paralizan junto a sus procesos diurnos, así como también se puede observar como la oscuridad es aprovechada por el creciente número de delincuentes que existen en el territorio nacional. Es decir que el problema de la electricidad no es un problema de la noche, sino del día a día de los merideños.
Es importante entender que la amenaza de la crisis energética es un conglomerado de razones que implican diversas variables, desde el cambio climático, la mala administración pública, la poca información de cómo atender esta realidad y también el desconocimiento de las nuevas tecnologías que hoy existen.
Es un hecho demostrado que el problema energético ha doblegado la capacidad del gobierno nacional y de las asociaciones civiles, ya que el caos es patente diariamente en Mérida. Por tal motivo es importante replantearse la forma de la toma de decisiones comunales para que la población pueda establecer un mecanismo que active acciones ciudadanas contra la ineficacia y la burocracia de las organizaciones existentes. El problema energético es hoy uno de los factores más palpables, pero tan solo es la punta del iceberg.
Esperar a que le solucionen el problema las “autoridades” es lo que ha creado esta falta de iniciativas para mantener la calidad de vida que se tenía hasta hace pocos años. Para tal fin es imperante buscar en las nuevas tecnologías solares y eólica la fuente del suministro para los hogares y no esperar a que el gobierno de turno siga ganando elecciones con las promesas de "mejorar" lo que palpablemente se fue de control.
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MARCIAL BARRIOS
JEFE DE MEDIOS
MOVIMIENTO ECOLÓGICO DE VENEZUELA
0414 744.7276
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