Caracas, 5.09.2011 / Nelson Troconis Parilli-MOVEV
Ante las necesidades energéticas y el desafío del cambio climático (crisis ecológica), producto de los <<gases efecto invernadero>>, cuya principalmente fuente es la emisión de combustibles fósiles, surge la necesidad de innovar en fuentes energéticas limpias. Varios países han comenzado a reconocer este requisitorio con la demanda de tecnología verde. Como resultado, se dispara una <<Carrera Verde>> para un eficiente uso de los recursos naturales, para la producción de bienes y servicios.

Esto presenta para las economías nacionales e internacionales grandes oportunidades que son reconocidas no sólo por el sector privado sino por los gobiernos, quienes están tomando nota de esta Carrera Verde para competir en la carrera mundial por empleos en el futuro. El secretario de Energía de Estados Unidos, reconoció el éxito de China y de otros países en las industrias limpias como un nuevo "Momento Sputnik”, en recordatorio de la época en que Washington, ante el lanzamiento en 1957 del primer satélite artificial por parte de la Unión Soviética, tomó conciencia de la importancia política de participar en la carrera espacial. La Unión Europea (UE), también cambió su enfoque sobre cambio climático, alertando el deber de actuar contra el recalentamiento planetario (cruzada moral) para proteger sus intereses económicos, sus empleos y su crecimiento.
La población mundial en los próximos 40 años se acercará a los 9.000 millones y, según la Agencia Internacional de Energía, reducir las emisiones de gases invernadero requerirá inversiones en tecnologías bajas en carbono de aproximadamente 750.000 millones al año para 2030 y de más de 1,6 billones anuales entre 2030 y 2050. Esta emergencia, comprometen a los gobiernos y a la empresas en la solución del problema, en procura de la obtención de tecnología y difusión de sus logros a escala planetaria en forma masiva (inventiva inclusiva) con estrategia de incentivos y toda suerte de estímulos, superando las iniquidades entre países y regiones, ya que las metas son comunes a un ganar-ganar: reducción de emisiones y de estabilización del clima .
Las tradicionales economías líderes del mundo y las emergentes, deben ser capaces de proveer sistemas eficientes y no contaminantes. Para lograr una transformación de sus mercados internos necesitan generar demanda, crear capacidades y aumentar su tamaño (eco-innovación). Este nivel de cambio sólo puede lograrse en una nueva asociación entre los gobiernos y el sector privado. Las fuerzas del mercado por sí solas no son lo suficientemente fuertes para lograr tamaña transformación. Necesitamos la ayuda de marcos regulatorios de apoyo para estimular la demanda de nuevos productos (bienes y servicios)
Durante la COP 16, el Consejo Mundial de Empresas para el Desarrollo Sostenible divulgó un informe titulado Innovando para un crecimiento verde. El informe demuestra que la Carrera Verde entre países (gobiernos y empresas) ofrece significativas oportunidades en inversión en el mercado de tecnologías bajas en consumo de carbono; pero no puede lograrse éxito, sin la participación de ambos sectores.
Los empleos verdes
Son todos aquellos puestos de trabajo creados en una sociedad orientada a alcanzar el desarrollo ambientalmente sustentable. Las empresas y sectores industriales que apuestan por la creación de empleos verdes dirigen sus actuaciones a reducir su impacto ambiental, disminuir la presencia de dióxido de carbono (CO2) en sus operaciones, optimizando el uso de materias primas y energía. Lo ambiental, es parte prioritaria- precedente de la responsabilidad social empresarial (RSE)
Los econegocios son actividades productivas de insumos de bajo o nulo impacto ambiental, que incluyen la producción, venta, aplicación, transferencia, implementación y mantenimiento de tecnología ambiental. Los bienes y servicios ambientales componen el llamado mercado ambiental que ha experimentado un fuerte crecimiento y una consolidación en el ámbito internacional, ejemplo, hotelería-turismo, arquitectura, agricultura orgánica y transporte, reciclaje y gestión de residuos, entre muchos otros. Permitiendo la creación de nuevas empresas que sepan responder a las demandas de productos y servicios ambientalmente sostenibles, denominado emprendimiento y/o emponderamiento verde.
La emergencia por transformar el modelo de desarrollo actual radica en su inviabilidad. Necesitamos que nuestras economías crezcan y se desarrollen. Pero, también es cierto que la búsqueda de ese anhelado progreso no puede darse hipotecando a las próximas generaciones a vivir en un caos ambiental, con alta exclusión social y donde la existencia humana se encuentre realmente amenazada. La lucha contra el cambio climático pasa una economía ambientalmente sustentable, generadora a su vez miles de empleos verdes que redundarán en beneficios de amplio espectro social inter y transgeneracionalmente a escala planetaria.
Como datos de la <<situación laboral actual>> la Organización Internacional del Trabajo (OIT) nos señala que actualmente tenemos más de 190 millones de personas en el mundo sin empleo, que en la próxima década cerca de 500 millones de jóvenes saldrán en búsqueda de un puesto de trabajo y que más de 5300 millones de personas se encuentran sin acceso a un sistema de seguridad social que les permita vivir dignamente.
¿Cómo dar respuesta a esta realidad global? ¿Cómo lograr que los países creen empleo sin profundizar los efectos del cambio climático?Sin lugar a dudas que el mundo se encuentra ante una encrucijada. Nadie duda que China, India, Brasil, Corea del Sur, entre otros, han creado millones de puestos de empleo (economía en expansión), pero estos en su gran mayoría están atados a industrias que están acelerando los problemas ambientales, sociales y políticos del planeta.
Sin embargo, la presión que están ejerciendo los ciudadanos a nivel global aupados por los contundentes datos que arrojan las universidades y los científicos sobre la aceleración que está teniendo el clima del planeta, está llevando a muchos países del mundo, como por ejemplo: Dinamarca, España, Alemania, Costa Rica, Estados Unidos e incluso los anteriormente nombrados, a poner en marcha políticas públicas dirigidas a introducir y desarrollar nuevos modelos productivos y nuevas industrias orientadas al desarrollo sostenible y por ende a la creación de empleos verdes.
Según la OIT los sectores con alto potencial para la generación de empleos verdes son: energías renovables y eficiencia energética, eco-construcción, transporte, agricultura sostenible y servicios medioambientales. Una mirada a los datos nos señala la creciente importancia que en las economías tienen los empleos verdes. A manera de ejemplo, podemos ver que las energías renovables en el mundo ya han creado 2.3 millones de empleos, las industrias ambientales en Estados Unidos tienen 5.3 millones de trabajadores, la industria solar térmica en China ya está creando 600 mil empleos y cuenta con más de 1000 fabricantes y España con medio millón de empleos.
Nelson Troconis Parilli
Especialista en Derecho Ambiental
Movimiento Ecológico de Venezuela ( MOVEV)
fincaburucu@hotmail.com