Gilberto Carreño / Círculo Ambiental
Este dos de febrero, como todos los años desde 1971, fue celebrado internacionalmente con distintas actividades ambientalistas el Día Mundial de los Humedales, como una manera de rendir tributo a estos importantes ecosistemas definidos como “zona de la superficie terrestre que está temporal o permanentemente inundada, regulada por factores climáticos y en constante iterrelación con los seres vivos que la habitan”
Esta definición proviene precisamente de la Convención sobre Humedales, que en 1971 firmó, a orillas del Mar Caspio, en la ciudad iraní de Ramsar, el tratado intergubernamental que sirve de marco para la acción nacional y la cooperación internacional en beneficio de la conservación y uso racional de los humedales y sus recursos.
Según el artículo 1 del párrafo 1 de la Convención, son “Extensiones de marismas y pantanos, o superficies cubiertas de agua, sean éstas de régimen natural o artificial, permanentes o temporales, estancadas o corrientes, dulces o saladas, incluidas las extensiones de agua marina cuya profundidad en marea baja no exceda de seis metros”
Con el Convenio, que toma el nombre de la ciudad de Ramsar, fue creada una lista de las zonas húmedas de importancia internacional conformada en la actualidad por 1.011 humedales de 117 países.
Venezuela cuenta con una gran extensión de humedales, la mayoría de los cuales se ubican en la región de los llanos, donde destacan los esteros, constituidos por sabanas que generalmente permanecen inundadas durante todo el año. Otros de gran importancia para el país son, entre otros, los ambientes de manglares y morichales del Delta del Orinoco y las lagunas costeras de Píritu y Unare.
Sin embargo, los humedales del país registrados como localidades Ramsar son apenas cinco: el primero de ellos incluido en la fecha de la ratificación del Convenio por parte de Venezuela, el 23 de noviembre de 1988, es el Refugio de Fauna Silvestre de Cuare, en el estado Falcón, con una extensión de 9.968 hectáreas. Ocho años después, el 4 de septiembre de 1996, fueron incorporados: el Archipiélago de Los Roques, Parque Nacional Los Roques, con 213.220 ha; la Ciénaga de Los Olivitos, estado Zulia, 26.000; Laguna de la Restinga, Nueva Esparta, 5.248 ha; y Laguna de Tacarigua, estado Miranda, 9.220 ha.
Celebraciones
Entre las instituciones que reportaron actividades conmemorativas con motivo del Día Mundial de los Humedales, contamos con la información proporcionada por la Comisión de Ambiente del estado Miranda, dirigido por la bióloga Evelyn Pallotta, quien anunció que las actividades se iniciarían a partir de las 10:00 am, en la plaza Candelaria de Tacarigua, con una jornada a orillas de la Laguna de Tacarigua, consistente en un encuentro con niños, jóvenes y adultos, destinada a hacer pública la información pertinente sobre la importancia del humedal, su conservación y el logro de la perfecta armonía entre la vida cotidiana y su tesoro natural, con el apoyo de especialistas en el área que suministraron a los asistentes la información, durante un recorrido integrador con el humedal.
Por su parte, la Fundacíon Tierra Viva dio a conocer el programa de actividades educativo-ambientales de la Red Interinstitucional del Estado Amacuro, iniciada desde el primero con proyección hasta el 4 de febrero en los espacios de la Casa del Artista de Tucupita, denominada “Conociendo los Humedales del Delta del Orinoco”, con el objetivo de crear un espacio de aprendizaje y reflexión acerca de las riquezas naturales y los problemas socioambientales que lo ocupan.
Las actividades han contado con la participación de 12 planteles educativos del Municipio Tucupita, distribuidos en circuito ambiental con tres estaciones simultáneas que comprenden: presentación acerca de los humedales y su importancia; juegos ecológicos; exposición fotográfica Delta del Orinoco y entrega a las instituciones públicas y privadas de la región del Calendario 2010 Delta del Orinoco, material educativo producido en alianza entre Chevron, Asoacna y Fundación Tierra Viva.
La Red Interinstitucional del Estado delta Amacuro es una iniciativa en pro del ambiente y la educación ambiental en la cual participan: Zona Educativa y la Secretaría de Educación de la Gobernación del estado Delta Anmacuro, el Ministerio del Poder Popular para el Ambiente, CVG-Delta, UNEFA-Delta Amacuro, Universidad Bolivariana de Venezuela, Instituto Nacional de Parques, PDVSA-Petrodelta.
Importancia de los Humedales
Biólogo Diego Díaz Martín / Presidente de Vitalis
El desconocimiento de los valores y beneficios de los humedales constituye uno de los principales
problemas que atentan contra su conservación en Venezuela. Por esta razón, resulta impostergable informar a la colectividad sobre su importancia, a fin de propiciar valores, conocimientos y conductas, cónsonos con el desarrollo sustentable.
De acuerdo a lo establecido por la Convención Ramsar (1971), los humedales comprenden una gran variedad de ambientes, entre los cuales encontramos las aguas de régimen natural o artificial, permanentes o temporales, estancados o corrientes, dulces, salobres o saladas, incluyendo las extensiones de agua marina que no excedan de seis metros de profundidad. También son considerados humedales los estanques para la acuicultura, las salinas para la explotación de sal, las áreas de excavación y hasta los reservorios de agua para irrigación o consumo humano.
Sin pretender ser exhaustivos, los beneficios de los humedales pueden ser agrupados en seis categorías fundamentales: 1) importancia hídrica, 2) fuente de recursos y energía, 3) retención de sedimentos y protección, 4) transporte, 5) recreación y turismo y 6) importancia ecológica.
Desde el punto de vista hídrico, los humedales constituyen una excelente fuente de agua para uso doméstico, industrial y agrícola, además de actuar en algunos casos como retenedores naturales del líquido, regulando su flujo, evitando inundaciones y permitiendo la recarga de los acuíferos. Asimismo, proveen alimento y medicinas a las poblaciones humanas y la vida silvestre y acuática, incluyendo nutrientes que sirven de sustento a las actividades pesqueras de importancia.
De igual forma, se ha reconocido su importancia en la generación de energía, principalmente hidroeléctrica, pudiendo ser sostenible, en la mayoría de los casos.
Debido a los diferentes tipos de vegetación que en ellos suele encontrarse y dependiendo de su tamaño y profundidad, los humedales también pueden contribuir a la fijación de sedimentos, lo cual favorece la remoción de nutrientes y tóxicos. Asimismo, ha sido reconocida su importancia en la protección de la línea costera y en el control de la erosión de estuarios y ríos.
En muchas regiones del país, el transporte acuático es una de las mejores formas de comunicación. De allí su importancia para favorecer el intercambio económico entre las comunidades cuyo comercio es básicamente realizado por estas vías.
Desde el punto de vista social y cultural, los humedales constituyen un excelente recurso para la recreación y el turismo, no solo por la gran diversidad de sus ambientes, sino por la extraordinaria importancia paisajística, asociada en muchos casos a la diversidad de culturas y pueblos que dependen de ellos para subsistir.
Ecológicamente, los humedales también brindan una serie de importantes beneficios, pues sirven de refugio a animales que utilizan sus ambientes para refugiarse, reproducirse o alimentarse. De igual forma se ha documentado su relevancia en el mantenimiento del microclima y su contribución en la captación y emisión de Carbono.
Pese a su importancia, aún no se les ha concedido en nuestro país la atención que merecen a nivel del gobierno, los medios de comunicación y las asociaciones empresariales.
Resulta impostergable promover su valorización, inclusive por medios económicos que permitan compararles efectivamente con otros bienes y servicios de importancia estratégica para la sociedad. Su mal uso y conservación, puede resultar perjudicial para nuestro desarrollo.