Caracas, 22/3/2910
Vitalis y la Fundación Tierra Viva expresaron su preocupación y condena ante lo que puede considerarse como el más grande incendio del Parque Nacional Warairarepano en los últimos años, y sobre el cual formulan su llamado a las autoridades de aplicar todo el peso de la ley a los responsables de tan desastroso crimen contra lo que representa el pulmón vegetal de esta capital. De acuerdo con las estimaciones de la Dirección de protección Civil, las llamas consumieron entre 80 y 50 hectpáreas de vegetación del cerro.
VITALIS preocupada ante incendios forestales
La Organización No Gubernamental venezolana VITALIS alertó sobre las consecuencias de los incendios forestales, al tiempo que hizo un llamado a las autoridades para que ejerzan todo el peso de la Ley ante los responsables de los incendios forestales, si los hubiere.
En opinión del Biólogo Diego Díaz Martín, Presidente de VITALIS y Director del Proyecto Ávila de la Universidad Metropolitana , "la recuperación de un bosque silvestre puede tardar varias décadas, dependiendo de su conformación físico-natural", pues los incendios forestales arrastran consigo innumerables consecuencias como "la destrucción de la fauna y la flora y su hábitat natural, empobrecimiento y erosión de los suelos, interrupción de los ciclos del agua y del oxígeno, con la correspondiente pérdida de agua para el consumo humano, contaminación atmosférica producto de las fuertes emanaciones de gases y cenizas, destrucción de la belleza del paisaje y hasta el recalentamiento de la atmósfera por su contribución al incremento del efecto invernadero".
Si bien se espera que con la llegada de las lluvias, "muchas zonas vuelvan a ponerse verdes", VITALIS aclara que ello no significa que se hayan recuperado, pues se requiere un manejo apropiado para lograr condiciones favorables que permitan recuperar las principales especies animales y vegetales que allí se encontraban, y los procesos ecológicos esenciales que sustentan sus principales bienes y servicios ambientales.
En cuanto al origen de los incendios, VITALIS señala que es muy difícil, por no decir imposible, que los mismos se puedan producir espontáneamente, pese a las condiciones climáticas de sequía extrema. Por esta razón alertó a las autoridades a permanecer atentas sobre las causas que determinan su ocurrencia en Venezuela, recordando que nuestro país cuenta con una Ley Penal del Ambiente y una Ley de Gestión Forestal, que plantean prisión y multas para aquellos particulares o personas jurídicas que provoquen un incendio en selvas, bosques o cualquier área cubierta de vegetación natural.
Asimismo resaltó que "si a esto le sumamos que tales supuestos delitos se cometen dentro de
Áreas Protegidas como el Parque Nacional El Ávila o cualquier otra área bajo régimen de administración especial, la pena puede ser aumentada de acuerdo a la gravedad del daño".
Finalmente, VITALIS resaltó la efectiva coordinación de los esfuerzos a nivel de la región capital entre las diversas autoridades competentes y los grupos de voluntarios, pese a los limitados recursos. "INPARQUES merece nuestro reconocimiento por todo el trabajo desplegado junto a las brigadas de rescate voluntarias, bomberos metropolitanos, la Guardia Nacional y otros cuerpos de seguridad".
Sin embargo, destaca que se requieren más recursos y equipamiento desde el aire, para poder lograr un efectivo control a tiempo, así como más brigadistas debidamente capacitados, así como mayor educación y concienciación en la ciudadanía, para evitar tan lamentables hechos.
Recomendaciones para evitar los incendios forestales
VITALIS formula una serie de recomendaciones para prevenir los incendios forestales que han destruido decenas de hectáreas de vegetación en diversos Parques Nacionales.
1. Recuerde que las fogatas están prohibidas en los Parques Nacionales, y sólo en casos debidamente permitidos por las autoridades, deberían hacerse sólo en los casos dispuestos para tal fin, lejos de la vegetación, y sin descuidarla ni un segundo
2. No lance colillas de cigarrillos a la vegetación. Sin saberlo, podría estar ocasionando un fuego de grandes magnitudes, particularmente cuando la vegetación se encuentra muy seca.
3. Notifique inmediatamente al guardaparques cualquier situación irregular que pueda ocasionar un incendio a llame al 171, o a los teléfonos de emergencia de las empresas telefónicas móviles. Antes de llamar, asegúrese de tener a mano la locación exacta, con referencia de poblados cercanos, y un número de teléfono donde las autoridades puedan ubicarle, en caso de necesitar más información.
4. Nunca queme su basura. Tráigala siempre de vuelta a su lugar de origen. Evite abandonar cualquier desperdicio, residuos o desechos, pues además de estar contaminando la zona, algunos de estos residuos podrían actuar como desencadenantes del fuego concentrando el calor..
5. No se arriesgue a combatir un incendio si no es especialista. Las autoridades están debidamente capacitadas para ello.
Sobre los incendios de El Ávila y de todos los parques Alejandro Lui /Fundación Tierra Viva/22/3/20
Como caraqueño he tenido la desafortunada experiencia de ver a El Ávila incendiarse año tras año.
Algunas veces, como anoche, los incendios han tenido un impacto de gran magnitud (también he visto quemarse el Henri Pittier y el San Esteban).
Evidentemente cualquier persona que le importe el ambiente, no sólo por las plantas y los animales, sino por su importancia en la calidad de vida del ciudadano, debe manifestarse molesta, indignada y/o triste por el espectáculo de las llamas arrazando a nuestra importante montaña caraqueña.
Pero por encima de todo, es necesario hacerse algunas preguntas. Los expertos han dicho muchas veces que los incendios de vegetación no son espontáneos, y que es el hombre por inconciencia o con intencionalidad quienes lo generan. Si eso es así, ¿por qué nunca hemos escuchado que se haya abierto una investigación a personas por haber iniciado intencionalmente un incendio en El Ávila? ¿Para que está la Ley Penal del Ambiente?
Y cuántas personas que dicen querer a El Ávila, no les importa botar basura o colillas de cigarrillos, mientras viajan por la Cota Mil. Peor aun, cuanta gente “amante de la naturaleza” deja en los caminos de esta área protegida kilos y kilos de basura, lo cual se puede evidenciar en prácticamente todas las rutas y son potencialmente alimento para las llamas.
Y dónde están las labores de educación ambiental preventiva que deberían llenar los medios de comunicación privados y muy especialmente los públicos que ayuden al ciudadano a entender los servicios ambientales que nos brindan los parques nacionales y las acciones que podemos hacer para ayudar a su conservación, especialmente en estas épocas de mayor vulnerabilidad. Desafortunadamente los grandes esfuerzos comunicacionales ocurren exclusivamente en las épocas de crisis. Si las lluvias se hacen abundantes y comunes en junio, instantaneamente desaparecerán de todos los medios (de TODOS, los públicos y privados) los temas de conservación del agua, la energía o los parques nacionales. Los despediremos hasta la próxima crisis.
Pero no deseo quedarme sólo en estas críticas. Desde Fundación Tierra Viva quisiéramos proponer que una vez iniciada la temporada de lluvia, el Instituto Nacional de Parques convoque y lidere una acción conjunta con las ONG ambientales, las comunidades de base, los gobiernos regionales y municipales, las universidades y las empresas, para la reforestación de las áreas afectadas por los incendios en los parques nacionales de Venezuela.
Nosotros nos ponemos a la orden, con nuestro pocos recursos humanos y técnicos.
Alejandro Luy
Gerente General
Fundación Tierra Viva
Educación, Ambiente y Desarrollo Sustentable
Av. Este, Edificio Imperial, Piso 7, Oficina 7- B
Frente a la Plaza La Candelaria, La Candelaria
Teléfonos + 58 212 5766242 / 5761927
Caracas, Distrito Capital
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