Así lo explicó Juan Pérez Lorenzo, jefe de la Unidad de Mantenimiento Ambiental de la Universidad Simón Bolívar, quien apuntó que las altas temperaturas y la humedad relativa baja, lo que provocan es un precalentamiento del combustible (vegetación), contribuyendo a que cualquier chispa degenere en fuego. “Eso de que una lata mal dejada con el fuerte calor provocan un incendio forestal, es un mito”.

En el mundo forestal, acotó, “no existen fuegos espontáneos”, el único fuego natural es el provocado por el rayo. Por tratarse de un país tropical, en Venezuela no se producen tormentas eléctricas secas, sino acompañadas por lluvias, con lo cual un incendio producto de un rayo es improbable.

Con respecto a la situación de los bosques del campus, Pérez Lorenzo indicó que los guardabosques universitarios se mantienen en alerta máxima. El miércoles de esta semana, el fuego que consumió terrenos del Idea, llegó a estar en la frontera del campus, detrás del bioterio, pero “afortunadamente, los guardabosques estaban patrullando, dieron la voz de alarma y catorce efectivos controlaron el fuego”.

Para Semana Santa, 22 guardabosques permanecerán de guardia en la USB. Para ello contarán con el apoyo logístico del Vicerrectorado Administrativo, a través de la Dirección de Servicios.

 

 

 

 

   
Calentamiento Global