La lemna en el Lago de Maracaibo va y viene

30-5-2009
Los anuncios sobre la reaparición de la lemna sp (lenteja de agua), este año en el Lago de Maracaibo comienzan a propagarse. Como podrá recordarse fue en el 2004 cuando la atención de buena parte del país se concentró en el lago marabino, con motivo de la aparición de este género de plantas acuáticas, de rápido crecimiento, que en aquella oportunidad invadió alrededor de 136 hectáreas del estuario lacustre.

Desde entonces, pobladores de varios puntos costeros del lago han seguido previniendo sobre la presencia de la lemna, en distintas oportunidades, año tras año. De acuerdo con los reportes de la prensa regional, en abril de 2005, un año después de decretarse la emergencia que movilizó a cientos de personas para su retiro de las aguas, habitantes de los palafitos de Congo Mirador, en el municipio Catatumbo dieron cuenta de la presencia de una espesa capa de lemnna en las aguas más próximas del lago. En junio de 2006, la directora del departamento de Ingeniería Ambiental de la Universidad del Zulia, Nola Fernandez, anunció que para ese momento la maleza había logrado invadir más de 20 por ciento de la superficie total del lago de Maracaibo. En mayo de 2007, vecinos de Santa Rosa de Agua exigieron la reactivación de los trabajos de recolección de la lenteja, ante el avance experimentado por la capa vegetal sobre la costa. En setiembre de 2008, a través de la Agencia Bolivariana de Noticias, el presidente del ICLAM admitía la presencia de la lemna en el estuario, aunque señalaba que se trataba de una “presencia mínima”

Medios locales han venido denunciando la presencia de la lemna en el lago desde mayo del año en curso, especialmente en el sector que abarca desde la plaza Las Banderas hasta Santa Rosa de Agua, las cuales se encontrarían atestadas con la proliferación y putrefacción por la descomposición de la planta acuática. Según informes del diario zuliano, la Verdad, p rimero se dejó ver en la Costa Oriental del Lago; y ahora parece un manto verde sobre la costa marabina. Se indica en la información divulgada a principios de este mes (junio), que los pescadores atribuyen la presencia del fenómeno a la inminente aparición de la temporada de lluvias y a los vientos de invierno de esta época. Realmente, la aparición de la lemna se ha ubicado entre los meses de junio a setiembre, tradicional época de lluvias en todo el país.

Las molestias, como en anteriores oportunidades, ya se hacen sentir. Los trabajadores de la pesca que habitan en la playa Macuto, ubicada en la zona central de Maracaibo, han expresado su protesta como (de acuerdo con la versión de La Verdad), lo declaró Keni Bracho, pescador de la zona: "Ni siquiera podemos sacar nuestras lanchas, porque se nos dañan los motores. Es que ya hasta estamos perdiendo dinero, ya que cada vez que vamos a pescar las redes en vez de atrapar carpeta, lisa o bagre, sólo se sacan los chinchorros llenos de planta verde".

Igualmente expresan preocupación por las implicaciones en materia de salud. “Por los días que lleva aquí la lemna, ya nuestros hijos están presentando problemas respiratorios por el olor tan feo que emana esa cosa. Y los más pequeños que se rozan con la planta tienen erupciones en la piel”, comentó Rosa González, vecina de playa Macuto, según la versión del diario La Verdad.

La lemna nunca se ha ido

Eduardo Viloria, periodista del diario Los Andes, escribió en mayo de este año:
“ Sería mejor señalar que la llamada Lenteja de Agua, Lenteja Verde o Lemna, nunca se ha ido de las aguas del Lago de Maracaibo, ésta desaparece por un tiempo, se la lleva el viento, el mismo que influye en el constante oleaje del principal depósito de agua dulce del país, molestando a pescadores de la zona, pues sus redes se llenan de la misma”

Igualmente denunció la presencia de la lemna en el sector de La Ceiba, en el estado Trujillo, y expresó: “Según lo cuentan los mismos residentes de La Ceiba, la Lemna va y viene en las aguas del lago empujada por los vientos, que impulsan el oleaje del lago de un lado a otro, trayendo también la llamada Lenteja Acuática, que además de impedir el trabajo de los pescadores, trae malos olores en la población que prácticamente se ha acostumbrado a los mismos. Los mismos vecinos señalan que la Lemna nunca se ha ido del Lago, no obstante la diversidad de operativos diseñados por las autoridades para eliminar la llamada Lenteja de Agua o Lenteja Verde, que se va y viene con las olas que vienen de aguas adentro.

La Lemna

La Lemna , de acuerdo con la explicación ofrecida por el investigador Ernesto J. González R, con la colaboración de Elizabeth Gordon C, de la Facultad de Ciencias de la Universidad Central de Venezuela, en la primera oportunidad que se detectó la presencia de lemnna en el lago de Maracaibo, “es una planta vascular acuática flotante, la cual se conoce como “lenteja de agua”. Su tamaño aproximado es de unos 0,5 cm. Tiene una estructura modificada llamada “fronde”, que es una especie de fusión entre el tallo y las hojas. De cada fronde pueden producirse, vegetativamente, hasta 5 plantas nuevas. En condiciones óptimas, esta planta puede duplicar su población en apenas dos días. El intervalo óptimo de salinidad en la que se desarrolla la planta es de 0,8 a 4,0 ‰. La planta también requiere de nitrógeno en forma de amonio, de aguas cálidas y quietas, a fin de poder reproducirse.

La especie que generó el problema desde su inicio en el Lago de Maracaibo es la Lemna obscura, la cual no había sido registrada previamente en Venezuela. Es probable que las aves la hayan introducido en este ecosistema, transportándola en sus migraciones desde Florida, de donde es originaria la planta”

¿Por qué proliferó en el Lago de Maracaibo?

Varios factores –explicaron lo expertos en el primer momento de su aparición- se conjugaron para el desarrollo explosivo de la Lemna. Primero que nada, la planta se hizo presente. Segundo, el lago está eutrofizado, es decir, contiene en abundancia los nutrientes que requiere la planta para su desarrollo. Tercero, es un sistema con aguas cálidas. Cuarto, ya había transcurrido la época en que el viento sopló con mayor intensidad y ya se había desarrollado la estratificación térmica (aguas quietas con movimiento menor a los 0,3 m/s). Y quinto, la temporada de lluvias se inició temprano en la zona, casi superponiéndose con la temporada de lluvias del año anterior, por lo que los niveles de salinidad alcanzaron los niveles que son óptimos para la planta. El resultado fue la proliferación incontrolada de la planta.

El “foco” de las plantas se ubicó hacia el sur del lago, y el patrón de corrientes, predominantemente contrarias a la dirección de las agujas del reloj, las transportó. En algunas zonas costeras, el grosor de la capa de Lemna fue de unos 60 cm debido a su acumulación. En algunas zonas de aguas abiertas el grosor de esta capa llegó a ser de 5 cm.

Problemas generados.

-Además de los malos olores producidos por la descomposición de las plantas en las costas del lago, hay que recordar que la actividad predominante es la petrolera. El Lago de Maracaibo constituye una ruta para los embarques de petróleo hacia los depósitos y las refinerías. La gran cantidad de plantas pueden interferir con la navegación en el lago. Adicionalmente, en el lago hay una importante actividad de pesca artesanal, que le permite a algunos pobladores su subsistencia, y el desarrollo de la Lemna ha afectado esta actividad. Y por si fuera poco, la gran cantidad de materia orgánica en descomposición, proveniente de la propia Lemna , puede agotar el oxígeno en los estratos profundos del lago, de manera que cuando se produce la mezcla con las aguas del lago, se corre el riesgo de una mortandad masiva de peces.

El control de Lemna.


-El éxito de un programa de control depende de la especie, de su biología y medios de propagación y del esfuerzo necesario para aplicar el o los métodos de control. Los programas preventivos usualmente requieren de la acción comunitaria, entre otros a través de la promulgación de leyes y regulaciones ambientales. Cuando la prevención y la erradicación fallan, como en el caso del lago, la alternativa es mantener las plantas acuáticas bajo límites manejables.

En el caso del lago de Maracaibo, es necesario usar la remoción física. Esta extracción de biomasa también ayudaría al lago, pues indirectamente se extraen nutrientes. La extracción no ha sido muy efectiva hasta los momentos, pero se han adquirido máquinas que extraen 300 mil litros de agua por hora, lo que permitiría sacar las plantas y colocarlas en otra embarcación (gabarra), y “limpiar” el lago de la Lemna en unos dos meses. La Lemna pudiera ser usada como abono orgánico, o sus restos pudieran ser incinerados, con todas las precauciones debidas, por aquello de la emisión de gases “invernaderos”, y reducir en un 90% su biomasa, quedando los nutrientes en forma de ceniza, útiles también como fertilizantes. Así mismo, es importante que estos nutrientes no regresen al lago nuevamente.

La extracción física debe complementarse con otro método, debido a la alta capacidad de propagación de la planta. Algunos expertos recomiendan complementar la remoción física con el uso de herbicidas acuáticos que sean de acción lenta (para evitar la deposición de una gran cantidad de materia orgánica en pocos momentos y prevenir el agotamiento de oxígeno en la columna de agua) y que no sean tóxicos a los peces; bajo estas consideraciones, la “fluridona” parece ser uno de los más recomendables. La “fluridona” es absorbida por los frondes y raíces de las plantas, induciendo su mortalidad al inhibir la capacidad de formar carotenos.

Sin embargo, cabe destacar que las medidas de control planteadas representan un simple “paliativo”. Un problema complejo como la eutrofización no tiene una solución sencilla. Las causas que generaron la aparición de la Lemna aún están presentes y éste no es un problema nuevo. Ya en el pasado ha habido problemas con la Lemna en algunas regiones del propio Lago de Maracaibo. Mientras no se controle la entrada de nutrientes al lago, este y otros problemas seguirán latentes.



 
 

   
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