Caracas, 22.11.2010 / Saúl Godoy Gómez
Con base en la experiencia que ya tienen varias ciudades y sistemas de ciudades en el manejo de sus territorios en el mundo, sobre todo en la administración de cuencas hidrográficas, se planteó en el seno de la Red Ambiental Ávila y en específico en el CENAMB, la necesidad de escoger para Caracas un territorio viable, suficiente, integrado y uniforme en lo ambiental, ya que es desde este punto de vista, del ambiente que creemos, podemos construir un plan de Gran Visión para el desarrollo sustentable de la capital de la República de Venezuela.
Este territorio, que lo seleccionamos bajo el criterio de una ecoregión, es el espacio vital para el desarrollo coherente de una ciudad que ya no sólo es Caracas, sino igualmente una serie de ciudades y poblaciones que han crecido a la vera de la capital y que incluye a Los Teques, La Victoria, la Colonia Tovar, La Guaira, Guarenas-Guatire, Charallave, Santa Teresa, Ocumare del Tuy, Santa Lucía, San Francisco de Yare, Cúa, Caucagua, Higuerote, Río Chico y otras que son todas parte de la Cuenca del Río Tuy, todas, nodos de un complejo sistema urbano. A este conglomerado urbano situado en la cuenca es que denominaremos la Gran Caracas y el siguiente plan es una manera de darle una organicidad a este asentamiento humano.
De entrada, son varios los temas que tenemos que resolver o que ya están resueltos, en primer lugar no hemos conseguido ninguna otra aproximación para darle una solución al problema del futuro de Caracas y alrededores, sino es por medio de la sostenibilidad de su crecimiento, lo que implica un uso racional de los recursos de que dispone, incluyendo el espacio, el agua, la tierra y sus recursos naturales; segundo, la necesidad de un plan, y entre todos los que hemos revisado, una Agenda Local 21, derivada de los compromisos de la Cumbre de Río de 1992 y de la que Venezuela es parte. Es la que más sentido tiene ya que no sólo es sustentable, sino participativa y democrática, e implica un hecho fundamental, basada en la gobernabilidad a partir de sus comunidades.
La idea que hemos expresado es que este macroproyecto, que parte del manejo y control del
recurso agua, tiene varias consecuencias: primera, la necesidad de manejar toda la Cuenca del Río Tuy, con todo su sistema de sub-cuencas desde su nacimiento en el Monumento Natural Pico Codazzi, en el estado Aragua, hasta su desembocadura en las playas de Higuerote, incluyendo toda la línea de costa del estado Vargas y el área comprendida por el Parque Nacional Guatopo, que incluye al estado Guárico.
La segunda idea importante es planificar el crecimiento de Caracas y su sistema de ciudades sobre la base de la existencia y la gerencia del agua, al punto que el agua sería la determinante para imponer los límites de crecimiento urbano en la cuenca. Agua, entendida como agua subterránea, agua de superficie y agua de retorno, en su calidad y cantidad, de sus componentes bióticos, aguas arriba y aguas abajo, como un recurso social, ambiental y económico, en un contexto político y cultural, como una parte importante de los estilos de vidas, trabajo, entretenimiento de las comunidades y su relación con los ambientes acuáticos.
Este criterio es importante ya que el suministro de agua potable es fundamental para los centros urbanos, conlleva una serie de variables de orden sanitario importantes. La pobreza, en términos generales, tiene mucho que ver con el acceso de la población al agua; los desarrollos urbanos incontrolados por lo general se dan a orillas de las quebradas; el agua es clave para los sistemas de riego y para una actividad agrícola. Tercero, el desarrollo urbano del sistema de ciudades tiene que ser integral, justo y uniforme, aprovechando las ventajas competitivas de cada localidad y su población. En este sentido me atrevería a pronosticar que el área metropolitana de Caracas que conocemos, quedará para el nivel terciario de la economía de la región; es decir, exclusivamente para servicios y tecnologías limpias; la manufactura y la industria así como la agricultura tendrían todas que ser mudadas a otros espacios más aptos.
Se plantea igualmente un cambio en la economía y el estilo de vida de la ecoregión; entre estos cambios es obligante priorizar el tránsito fluido de personas y bienes, por lo que la movilidad debe prescindir del automóvil y darle importancia al transporte rápido y masivo interurbano, transporte por rieles propulsado por fuerza eléctrica, a gas, hidrógeno para distancias medias (aunque Venezuela tiene la ventaja estratégica de la disponibilidad de diesel y otros combustibles fósiles que por cuestiones de costo podrían funcionar bien en una primera etapa) y tránsito peatonal y bicicletas para distancias cortas.
Una cultura del reciclaje y un nuevo consumo de productos no desechables o de mayor duración se hacen necesarios; lo importante es reducir los niveles de producción de desechos sólidos y que éstos tengan plantas de tratamiento y reciclaje en toda la cuenca para evitar acumulaciones indeseables.
Un sistema de ciudades como el que proponemos debería producir suficientes recursos financieros para pagar por las diferentes fases que necesita la ecoregión, no solo para elaborar sus propios índices de calidad de vida y alcanzarlos en poco tiempo, incluyendo una economía próspera y puestos de trabajos dignos y bien remunerados para todos los habitantes de la ecoregión sino para financiar empresas e iniciativas que soporten las nuevas inversiones en infraestructura, educación, salud, reducir la pobreza y mejorar las condiciones de vida de toda la población.
Hay suficiente espacio para reubicar muchos de nuestros barrios que se encuentran en zonas de peligro, o en zonas protegidas; una migración que debe hacerse con todo el cuidado y la atención a los derechos fundamentales de las personas, siempre ofreciéndoles una mejor alternativa que la que tenían, es lo que hará posible ir liberando a Caracas de presiones demográficas mal concebidas y anárquicas.
Se hace necesario para lograr todas estas coordinaciones el ejercicio de mancomunidades municipales; cada Alcaldía debe tener un representante en un órgano de planificación regional encabezados por los gobernadores de los estados Miranda y Vargas. Sería conveniente tener representantes de las gobernaciones de Aragua y Guárico.
La costa y la plataforma marina que tiene la ecoregión necesariamente deben incluir una administración de la frontera oceánica. La cuenca no termina en las playas de Higuerote, existe una continuidad tanto en el ciclo del agua y el clima como de la dinámica de la vida sobre y bajo del agua, donde el asunto del aprovechamiento de los recursos y espacios marinos depende en gran medida de que existan instituciones dedicadas al estudio de esta parte importante del territorio, que es la única manera de poder disponer y conservarlo de manera razonable.
Tal extensión de territorio tiene un su haber una serie de áreas naturales protegidas que tendrían que ser incorporadas al programa de sustentabilidad, conservar, mejorar y poner al servicio de la comunidad áreas para su recreación e interacción con la naturaleza. La Gran Caracas cuenta con el Monumento Natural Pico Codazzi, al Parque Nacional Macarao, el Parque Nacional El Ávila, el Parque Nacional Guatopo, el Monumento Natural Cueva Alfredo Jhan, toda la línea de costa desde Puerto Francés hasta los humedales del Parque nacional Laguna de Tacarigua, incluyendo todo el Cabo Codera.
En el aspecto cultural el patrimonio de la ecoregión es rica en manifestaciones, las musicales con el tambor y el arpa mirandina, con las tradiciones alemanas de la Colonia Tovar, las festividades de Yare y sus Diablos, los Palmeros de Chacao, la ruta del cacao en Barlovento, la enorme oferta cultural de Caracas, mas todos los aportes de la costa de Vargas y Miranda, lo cual nos lleva a pensar que efectivamente existe una cultura regional que puede ser coordinada y dirigida al turismo interno y externo
Todo lo expuesto anteriormente implica un cambio de perspectiva en cuanto al Área Metropolitana de Caracas, un aumento del horizonte de lo simplemente urbano y límites de la ciudad a uno que involucra una ecoregión de la cual es sólo una parte. Implica reconocer relaciones, aportes, causalidades y efectos sobre un territorio que hay que organizar bajo un criterio de sustentabilidad. No podemos seguir creciendo ciegamente, acabando con los recursos de mala manera, quebrantando la salud y las oportunidades de una mejor vida para la población y haciendo inviable cualquier proyecto de vida en la cuenca. Nuestro proyecto no sólo rescata el sentido humanista de la vida sino la dignidad perdida, una oportunidad de volver a soñar.
“Cuando nuestra perspectiva del mundo cambia, el mundo cambia” Barsarab Nicolescu, Físico Cuántico
percival367@yahoo.com
Algunos conceptos importantes
Caracas, 6.12.2010 / Saúl Godoy Gómez
1.1- DESARROLLO SOSTENIBLE O SUSTENTABLE
"la noción de desarrollo sostenible traduce una evolución marcada por el tránsito hacia la denominada economía ambiental, que constituye una nueva frontera del pensamiento económico de nuestros días". En ese contexto, se considera que el desarrollo sostenible persigue tres objetivos esenciales que buscan integrar el medio ambiente saludable en el proceso de decisión económico para hacer posible el concepto de desarrollo sostenible:
-Objetivo Económico: consiste en buscar la eficiencia en la utilización de los recursos y el crecimiento cuantitativo.
-Objetivo Social y Cultural: a fin de promover la limitación de la pobreza, el mantenimiento de los diversos sistemas sociales y culturales y la equidad social.
-Objetivo Ecológico: se preocupa con la preservación de los sistemas físicos y biológicos (recursos naturales) que sirven de soporte a la vida de los seres humanos.
De acuerdo el informe Brundtland, “El desarrollo sostenible es el desarrollo que satisface las necesidades de la generación presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades”.
Según explica el informe, el desarrollo sostenible debe ser un proceso solidario, que permita alcanzar niveles mínimos de desarrollo a quienes vienen por debajo de las necesidades esenciales humanas.
Debe ser también un proceso que sepa sacar el mejor partido ambiental de la evolución tecnológica y que tenga en cuenta que la evolución demográfica debe estar en armonía con el ecosistema. Además, debe ser un proceso equitativo que garantice a todos la capacidad de acceso a los recursos naturales restringidos y que asegure a las generaciones futuras la disponibilidad de los recursos no renovables y la pervivencia de las especies vegetales y animales.
Considero vital el reconocimiento del derecho al desarrollo sostenible como un derecho humano. Lo contrario, es decir, concebir el desarrollo como un proceso primordialmente económico y producto de una ideología y su pretensión de biopolítica es un error que solo llevará al fracaso, y como derecho humano debe partir del individuo hacia la colectividad, no al revés.
1.2- ECOTERRITORIO
La WWF define ecoregión como una gran unidad de tierra o agua que contiene un ensamblaje de especies, comunidades naturales y condiciones ambientales específicas a una unidad geográfica y en interacción. Definimos Ecoterritorio como el espacio habitual de un ecosistema en el que interviene una población humana a lo largo del tiempo, a través de unas relaciones culturales que unen a los humanos y otras actividades tradicionales económicas y productivas ligadas a aquellos. El estudio del ecoterritorio permite comprender mejor la historia tejida a lo largo de los siglos por una sociedad, por un pueblo. Debemos destacar que las ciudades están incorporadas a un ecoterritorio específico y que la tendencia sería, que ese ecoterritorio definiera la impronta de ese centro urbano, pero los adelantos tecnológicos y las corrientes globalizadoras han demostrado que esto, necesariamente no es así, y es por ello que tenemos ciudades como Shanghái y Dubái que son prácticamente creaciones artificiales construidas con una mínima expresión de sus ecoterritorios.
1.3- CUENCA HIDROGRAFICA
La Autoridad única de la Cuenca del Mississippi define cuenca como un territorio en donde drena un gran río o cualquier otro cuerpo de agua. Según el Diccionario de Ecología de Fausto O. Sarmiento, Cuenca Hidrográfica (Watershed) es el sistema de vertientes forestales que canalizan el aporte hídrico de la precipitación pluvial y la humedad capturada de las nubes y neblina, en un solo sistema de drenaje que constituye siempre un curso fluvial o río.
1.4-SISTEMA DE CIUDADES
De acuerdo a las nuevas tendencias producto de la globalización, las ciudades se han convertido en centros de actividad transnacionales en competencia y asociación con otras, existe un sistema mundial de ciudades dominadas por aproximadamente 40 centros urbanos y que son “nodos” de producción estratégica para la economía globalizada.
Según la investigadora Saskia Sassen en su obra Cities in a World Economy, estas ciudades comandan, controlan y organizan la economía mundial, sus ubicaciones son estratégicas y ofrecen a los mercados apoyo financiero y de servicios especializados, algunas son centros de producción sobre todo de la innovación.
Son ciudades con características urbanas especiales que permiten la residencia y operación de estos servicios que necesitan de comunicaciones avanzadas, sistema eficiente de transporte (aire, tierra y mar), infraestructura de primera, seguridad, una alta calidad de vida (con variada oferta cultural, educativa y de entretenimiento) y transparencia en su relación con los gobiernos locales.
Sassen compara las ciudades europeas con las latinoamericanas, a las primeras le asigna la catalogación de ciudades “con un sistema urbano balanceado” y a las segundas como un “sistema urbano primario” caracterizando a estas últimas como concentraciones inorgánicas de población, con muchas actividades económicas sin especialización, donde privan los aparatos burocráticos del estado-nación, muchas veces con políticas antiglobalización y sin agendas claras de integración.
Es característica del sistema urbano europeo una gran densidad de ciudades. La distancia media entre ciudades de más de 10.000 habitantes es de 16 km. Esta es una cifra que se sitúa por encima de la que obtiene Asia (29 km), un espacio urbanizado de vieja data y con unos indicadores de densidad similar a los europeos. También pone de manifiesto un nivel de densidad de la trama urbana europea notoriamente superior al de EEUU, donde la distancia entre ciudades mayores de 10.000 habitantes alcanza los 48 km.
Todo desarrollo urbano que se sitúe en estos rangos, en una misma región, tienden a la conformación e integración de sus ciudades en un sistema urbano con características distintas a sus componentes.
1.5-METABOLISMO URBANO
(Tomado de la Guía de Gestión Ambiental Urbana, PNUD.)
El concepto de metabolismo urbano es entendido como el intercambio de materia, energía e información que se establece entre el asentamiento urbano y su contexto geográfico”.
Este concepto nos permite determinar con precisión las exigencias regulares de alimentos, agua, materias primas, gente y combustible, y el posible impacto de su empleo en la biosfera.
Según su forma de relacionarse con la naturaleza, las ciudades se clasifican en: ciudades de metabolismo lineal y ciudades de metabolismo circular. Las primeras toman lo que necesitan de una zona extensa sin pensar en las consecuencias y nunca reponen los nutrientes extraídos de la tierra. En las segundas todo lo que sale se puede utilizar en el sistema de producción, afectando a un entorno mucho menor.
Ideas para un desarrollo sostenible en Miranda (3/5)
3.0-Una Agenda Local Sustentable para las ciudades que conforman el Sistema de Ciudades de La Gran Caracas.
Caracas, 13.12.2010 / Saúl Godoy Gómez
Venezuela suscribió los acuerdos de la Declaración de Río de Janeiro y el Capítulo 28 del Programa de Acción de la Agenda 21 en 1992, con el propósito de mejorar el presente, evitar el futuro que no queremos y dirigirnos hacia el futuro que preferimos. Se hizo un especial esfuerzo para que en la Agenda 21 fuera directo a las raíces de las actividades locales de las comunidades, ya que es allí donde la gente interviene en el desarrollo de políticas, índices, planes, herramientas e iniciativas junto con el gobierno local por hacer de la vida un pasaje agradable, lleno de significado, sustentable, productivo, de relaciones importantes que permitan hacer de ese primer piso de convivencia y gobernabilidad una experiencia positiva, de buenas prácticas ambientales. Es en esta primera instancia que la relación entre gobierno y la gente se hace más cercana y donde tiene más sentido promover el desarrollo sustentable.
La ciudad y los municipios son los eslabones básicos que atan el entramado regional y nacional, es sobre las agendas locales de desarrollo que se hace posible la construcción de un mejor futuro para el país. Bajo esta lógica es que se hicieron los compromisos, Caracas, al igual que las principales ciudades del país, han debido, desde hace tiempo, tener su propia Agenda Local de Desarrollo Sustentable, cosa que no ha ocurrido.
La recomendación de la ONU ha sido que cada gobierno local entre en un diálogo franco con sus ciudadanos, organizaciones locales y empresas privadas para discutir y adoptar una Agenda Local 21. Muchas ciudades en el mundo lo han logrado, algunas de ellas con éxito y hoy son modelos de gestión y calidad de vida, otras lo han pospuesto o no han tenido el interés, e invariablemente, son comunidades donde reina el desorden, la pobreza y el mal gobierno. Cuando no se sabe lo que se quiere ni hay consenso sobre el futuro, lo más probable es que los vicios, las malas prácticas y la improvisación se hagan dueñas de la situación y sean las mismas comunidades quienes sufran las consecuencias.
Una comunidad sustentable se basa en tres grandes variables: Ambiente, economía, equidad, y se desarrolla sobre 13 áreas focales: Agricultura, gerencia de la biodiversidad y ecosistemas, educación, energía, vivienda, población, salud pública, recursos y reciclaje, justicia social, tecnología, disposición de los desechos sólidos y materiales tóxicos, transporte y una economía viable.
Una de las grandes bondades de la Agenda 21 ha sido devolverle a la gente su capacidad para autogobernarse, por medio de la participación ciudadana el gobierno dejó de ser un asunto exclusivo de los partidos políticos, cosa que no es del agrado de los gobiernos autoritarios y centralistas, que ven en estas iniciativas locales una amenaza en contra de su poder de Estado. Donde se han desarrollado verdaderos gobiernos comunitarios los mismos gozan de gran independencia y libertad, de un orgullo local por la autogestión, sin depender de burócratas nombrados a dedo y de presupuestos atados a compromisos políticos con partidos de gobierno. Muchos son los gobiernos que no han comprendido la importancia de este modelo de desarrollo y han tomado partes de la Agenda Local, y la han transformado para satisfacer sus propias necesidades políticas y partidistas, tratando de convertir las iniciativas locales en acciones proselitistas, planificadas por un ministerio, dirigidas por un funcionario y dependiendo de la asignación de un presupuesto, todo lo contrario a fomentar que las comunidades mismas generen su propia riqueza y oportunidades.
La Agenda Local difiere de otras herramientas de planificación en que su peso se traslada de los tecnócratas hacia la comunidad, los que están en la mesa planificando no son ya técnicos y políticos, sino miembros activos de la comunidad asesorados por planificadores, hay un cambio notable de poder , en palabras de J. Gary Lawrence, “Es una oportunidad de redefinir la planificación como un sistema de aprendizaje adaptativo que reacciona con la información nueva, en maneras que son consistente con los valores y objetivos de la comunidad”
La Agenda Local trabaja con el presente y el futuro, sobre lo que la comunidad construye para las próximas generaciones, y lo hace con las personas comunes junto a los oficiales de la administración pública, lo que crea un complejo ambiente organizacional donde los alcaldes juegan un papel fundamental como parteros de una nueva visión sustentable, democrática y altamente participativa.
4.0-Antecedentes
La idea de manejar la cuenca del Río Tuy como herramienta de desarrollo regional no es nueva, en 1994 el Ministerio del Ambiente creó La Autoridad Única de Área Cuenca del Río Tuy (Decreto No. 3.240, Gaceta Oficial No. 35.240 del 16-12-93) cuyo fin primordial era el saneamiento del Río Tuy, una cuenca afectada severamente por la contaminación, la explotación irracional de sus recursos naturales, el mal uso de su territorio y la falta de control ambiental. El ámbito de la competencia de esta institución eran 10.579 Km2. De los cuales 8.854 correspondían a la Cuenca del Tuy y el resto a las cuencas Capaya Curiepe y Guapo Cúpira, que eran cuencas asociadas al sistema. Su objetivo general fue: “La administración integral en materia de ordenación del territorio y protección defensa y mejoramiento ambiental de la cuenca del Río Tuy y de la vertiente norte de la serranía del litoral del Edo. Vargas y el Estado Miranda”.
La cuenca se dividió en siete áreas administrativas, 1- Subcuenca Alto Tuy, 2- Subcuenca Tuy Medio, 3- Subcuenca Bajo Tuy, 4-Subcuenca Río Grande, 5- Subcuenca Río Guaire, 6- Cuencas Capata-Curiepe, 7- Cuencas Guapo-Cupira.
Tuvo el apoyo de organismos internacionales como el JICA (Japan International Corporation Agency) y la GTZ (Agencia Alemana de Cooperación Técnica) quienes aportaron financiamiento y experticia para elaborar sendos planes para la cuenca.
La Autoridad Única de Área (A.U.A.) contaba con los siguientes instrumentos para su trabajo: Una declaratoria de Área Crítica con Prioridad de Tratamiento, un Plan de Ordenamiento y Reglamento de Uso, un Plan Rector de Saneamiento y Recuperación Ambiental, Planes Locales de Ordenamiento y Gestión Ambiental (PLOGA) y un Sistema Diferencial de Regulaciones Ambientales (Normas Técnicas).
Es bueno destacar que el PLOGA era un antecedente de la Agenda Local 21, un instrumento de participación ciudadana en la planificación del territorio.
La AUA estaba en sincronía con dos macroproyectos que se estaban desarrollando en la cuenca para ese momento, el Ferrocarril Caracas-Tuy Medio y el proyecto de explotación Niquelífero Loma de Hierro, una de las inversiones minera más ambiciosas que tenía el gobierno y que estaba ubicado en los límites entre Aragua y Miranda, la AUA era la encargada de introducir las variables ambientales para ambos proyectos..
Aunque el organismo empezó con buenos augurios y fuerza, lamentablemente se desinfló luego que los organismos internacionales entregaron sus estudios y planes, varias son las causas de la decadencia y desaparición de esta oficina, la primera eran los altos costos que implicaban el saneamiento propuesto, la segunda, la resistencia política y económica de factores industriales e intereses comerciales que se opusieron al saneamiento, la tercera, siendo un programa a muy largo plazo no revestía interés político.
La AUA fue cerrada en el año 2000, y sus competencias se repartieron entre el Director de Ambiente del Estado Miranda y la Dirección de Cuencas del Ministerio del Ambiente, a pesar de su corta vida la institución dejó un buen legado entre los que destacan un plan y estudios de gran visión que deben ser rescatados para este proyecto.