Ideas para un desarrollo sostenible en Miranda (1/5)

Caracas, 22.11.2010 / Saúl Godoy Gómez
Con base en la experiencia que ya tienen varias ciudades y sistemas de ciudades en el manejo de sus territorios en el mundo, sobre todo en la administración de cuencas hidrográficas, se planteó en el seno de la Red Ambiental Ávila y en específico en el CENAMB, la necesidad de escoger para Caracas un territorio viable, suficiente, integrado y uniforme en lo ambiental, ya que es desde este punto de vista, del ambiente que creemos, podemos construir un plan de Gran Visión para el desarrollo sustentable de la capital de la República de Venezuela.

Este territorio, que lo seleccionamos bajo el criterio de una ecoregión, es el espacio vital para el desarrollo coherente de una ciudad que ya no sólo es Caracas, sino igualmente una serie de ciudades y poblaciones que han crecido a la vera de la capital y que incluye a Los Teques, La Victoria, la Colonia Tovar, La Guaira, Guarenas-Guatire, Charallave, Santa Teresa, Ocumare del Tuy, Santa Lucía, San Francisco de Yare, Cúa, Caucagua, Higuerote, Río Chico y otras que son todas parte de la Cuenca del Río Tuy, todas, nodos de un complejo sistema urbano. A este conglomerado urbano situado en la cuenca es que denominaremos la Gran Caracas y el siguiente plan es una manera de darle una organicidad a este asentamiento humano.

De entrada, son varios los temas que tenemos que resolver o que ya están resueltos, en primer lugar no hemos conseguido ninguna otra aproximación para darle una solución al problema del futuro de Caracas y alrededores, sino es por medio de la sostenibilidad de su crecimiento, lo que implica un uso racional de los recursos de que dispone, incluyendo el espacio, el agua, la tierra y sus recursos naturales; segundo, la necesidad de un plan, y entre todos los que hemos revisado, una Agenda Local 21, derivada de los compromisos de la Cumbre de Río de 1992 y de la que Venezuela es parte. Es la que más sentido tiene ya que no sólo es sustentable, sino participativa y democrática, e implica un hecho fundamental, basada en la gobernabilidad a partir de sus comunidades.

La idea que hemos expresado es que este macroproyecto, que parte del manejo y control del recurso agua, tiene varias consecuencias: primera, la necesidad de manejar toda la Cuenca del Río Tuy, con todo su sistema de sub-cuencas desde su nacimiento en el Monumento Natural Pico Codazzi, en el estado Aragua, hasta su desembocadura en las playas de Higuerote, incluyendo toda la línea de costa del estado Vargas y el área comprendida por el Parque Nacional Guatopo, que incluye al estado Guárico.

La segunda idea importante es planificar el crecimiento de Caracas y su sistema de ciudades sobre la base de la existencia y la gerencia del agua, al punto que el agua sería la determinante para imponer los límites de crecimiento urbano en la cuenca. Agua, entendida como agua subterránea, agua de superficie y agua de retorno, en su calidad y cantidad, de sus componentes bióticos, aguas arriba y aguas abajo, como un recurso social, ambiental y económico, en un contexto político y cultural, como una parte importante de los estilos de vidas, trabajo, entretenimiento de las comunidades y su relación con los ambientes acuáticos.

Este criterio es importante ya que el suministro de agua potable es fundamental para los centros urbanos, conlleva una serie de variables de orden sanitario importantes. La pobreza, en términos generales, tiene mucho que ver con el acceso de la población al agua; los desarrollos urbanos incontrolados por lo general se dan a orillas de las quebradas; el agua es clave para los sistemas de riego y para una actividad agrícola. Tercero, el desarrollo urbano del sistema de ciudades tiene que ser integral, justo y uniforme, aprovechando las ventajas competitivas de cada localidad y su población. En este sentido me atrevería a pronosticar que el área metropolitana de Caracas que conocemos, quedará para el nivel terciario de la economía de la región; es decir, exclusivamente para servicios y tecnologías limpias; la manufactura y la industria así como la agricultura tendrían todas que ser mudadas a otros espacios más aptos.

Se plantea igualmente un cambio en la economía y el estilo de vida de la ecoregión; entre estos cambios es obligante priorizar el tránsito fluido de personas y bienes, por lo que la movilidad debe prescindir del automóvil y darle importancia al transporte rápido y masivo interurbano, transporte por rieles propulsado por fuerza eléctrica, a gas, hidrógeno para distancias medias (aunque Venezuela tiene la ventaja estratégica de la disponibilidad de diesel y otros combustibles fósiles que por cuestiones de costo podrían funcionar bien en una primera etapa) y tránsito peatonal y bicicletas para distancias cortas.

Una cultura del reciclaje y un nuevo consumo de productos no desechables o de mayor duración se hacen necesarios; lo importante es reducir los niveles de producción de desechos sólidos y que éstos tengan plantas de tratamiento y reciclaje en toda la cuenca para evitar acumulaciones indeseables.

Un sistema de ciudades como el que proponemos debería producir suficientes recursos financieros para pagar por las diferentes fases que necesita la ecoregión, no solo para elaborar sus propios índices de calidad de vida y alcanzarlos en poco tiempo, incluyendo una economía próspera y puestos de trabajos dignos y bien remunerados para todos los habitantes de la ecoregión sino para financiar empresas e iniciativas que soporten las nuevas inversiones en infraestructura, educación, salud, reducir la pobreza y mejorar las condiciones de vida de toda la población.

Hay suficiente espacio para reubicar muchos de nuestros barrios que se encuentran en zonas de peligro, o en zonas protegidas; una migración que debe hacerse con todo el cuidado y la atención a los derechos fundamentales de las personas, siempre ofreciéndoles una mejor alternativa que la que tenían, es lo que hará posible ir liberando a Caracas de presiones demográficas mal concebidas y anárquicas.

Se hace necesario para lograr todas estas coordinaciones el ejercicio de mancomunidades municipales; cada Alcaldía debe tener un representante en un órgano de planificación regional encabezados por los gobernadores de los estados Miranda y Vargas. Sería conveniente tener representantes de las gobernaciones de Aragua y Guárico.

La costa y la plataforma marina que tiene la ecoregión necesariamente deben incluir una administración de la frontera oceánica. La cuenca no termina en las playas de Higuerote, existe una continuidad tanto en el ciclo del agua y el clima como de la dinámica de la vida sobre y bajo del agua, donde el asunto del aprovechamiento de los recursos y espacios marinos depende en gran medida de que existan instituciones dedicadas al estudio de esta parte importante del territorio, que es la única manera de poder disponer y conservarlo de manera razonable.

Tal extensión de territorio tiene un su haber una serie de áreas naturales protegidas que tendrían que ser incorporadas al programa de sustentabilidad, conservar, mejorar y poner al servicio de la comunidad áreas para su recreación e interacción con la naturaleza. La Gran Caracas cuenta con el Monumento Natural Pico Codazzi, al Parque Nacional Macarao, el Parque Nacional El Ávila, el Parque Nacional Guatopo, el Monumento Natural Cueva Alfredo Jhan, toda la línea de costa desde Puerto Francés hasta los humedales del Parque nacional Laguna de Tacarigua, incluyendo todo el Cabo Codera.

En el aspecto cultural el patrimonio de la ecoregión es rica en manifestaciones, las musicales con el tambor y el arpa mirandina, con las tradiciones alemanas de la Colonia Tovar, las festividades de Yare y sus Diablos, los Palmeros de Chacao, la ruta del cacao en Barlovento, la enorme oferta cultural de Caracas, mas todos los aportes de la costa de Vargas y Miranda, lo cual nos lleva a pensar que efectivamente existe una cultura regional que puede ser coordinada y dirigida al turismo interno y externo

Todo lo expuesto anteriormente implica un cambio de perspectiva en cuanto al Área Metropolitana de Caracas, un aumento del horizonte de lo simplemente urbano y límites de la ciudad a uno que involucra una ecoregión de la cual es sólo una parte. Implica reconocer relaciones, aportes, causalidades y efectos sobre un territorio que hay que organizar bajo un criterio de sustentabilidad. No podemos seguir creciendo ciegamente, acabando con los recursos de mala manera, quebrantando la salud y las oportunidades de una mejor vida para la población y haciendo inviable cualquier proyecto de vida en la cuenca. Nuestro proyecto no sólo rescata el sentido humanista de la vida sino la dignidad perdida, una oportunidad de volver a soñar.

“Cuando nuestra perspectiva del mundo cambia, el mundo cambia” Barsarab Nicolescu, Físico Cuántico

percival367@yahoo.com

Algunos conceptos importantes

Caracas, 6.12.2010 / Saúl Godoy Gómez
1.1- DESARROLLO SOSTENIBLE O SUSTENTABLE
"la noción de desarrollo sostenible traduce una evolución marcada por el tránsito hacia la denominada economía ambiental, que constituye una nueva frontera del pensamiento económico de nuestros días". En ese contexto, se considera que el desarrollo sostenible persigue tres objetivos esenciales que buscan integrar el medio ambiente saludable en el proceso de decisión económico para hacer posible el concepto de desarrollo sostenible:

-Objetivo Económico: consiste en buscar la eficiencia en la utilización de los recursos y el crecimiento cuantitativo.

-Objetivo Social y Cultural: a fin de promover la limitación de la pobreza, el mantenimiento de los diversos sistemas sociales y culturales y la equidad social.

-Objetivo Ecológico: se preocupa con la preservación de los sistemas físicos y biológicos (recursos naturales) que sirven de soporte a la vida de los seres humanos.

De acuerdo el informe Brundtland, “El desarrollo sostenible es el desarrollo que satisface las necesidades de la generación presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades”.

Según explica el informe, el desarrollo sostenible debe ser un proceso solidario, que permita alcanzar niveles mínimos de desarrollo a quienes vienen por debajo de las necesidades esenciales humanas.

Debe ser también un proceso que sepa sacar el mejor partido ambiental de la evolución tecnológica y que tenga en cuenta que la evolución demográfica debe estar en armonía con el ecosistema. Además, debe ser un proceso equitativo que garantice a todos la capacidad de acceso a los recursos naturales restringidos y que asegure a las generaciones futuras la disponibilidad de los recursos no renovables y la pervivencia de las especies vegetales y animales.

Considero vital el reconocimiento del derecho al desarrollo sostenible como un derecho humano. Lo contrario, es decir, concebir el desarrollo como un proceso primordialmente económico y producto de una ideología y su pretensión de biopolítica es un error que solo llevará al fracaso, y como derecho humano debe partir del individuo hacia la colectividad, no al revés.

1.2- ECOTERRITORIO
La WWF define ecoregión como una gran unidad de tierra o agua que contiene un ensamblaje de especies, comunidades naturales y condiciones ambientales específicas a una unidad geográfica y en interacción. Definimos Ecoterritorio como el espacio habitual de un ecosistema en el que interviene una población humana a lo largo del tiempo, a través de unas relaciones culturales que unen a los humanos y otras actividades tradicionales económicas y productivas ligadas a aquellos. El estudio del ecoterritorio permite comprender mejor la historia tejida a lo largo de los siglos por una sociedad, por un pueblo. Debemos destacar que las ciudades están incorporadas a un ecoterritorio específico y que la tendencia sería, que ese ecoterritorio definiera la impronta de ese centro urbano, pero los adelantos tecnológicos y las corrientes globalizadoras han demostrado que esto, necesariamente no es así, y es por ello que tenemos ciudades como Shanghái y Dubái que son prácticamente creaciones artificiales construidas con una mínima expresión de sus ecoterritorios.

1.3- CUENCA HIDROGRAFICA
La Autoridad única de la Cuenca del Mississippi define cuenca como un territorio en donde drena un gran río o cualquier otro cuerpo de agua. Según el Diccionario de Ecología de Fausto O. Sarmiento, Cuenca Hidrográfica (Watershed) es el sistema de vertientes forestales que canalizan el aporte hídrico de la precipitación pluvial y la humedad capturada de las nubes y neblina, en un solo sistema de drenaje que constituye siempre un curso fluvial o río.

1.4-SISTEMA DE CIUDADES
De acuerdo a las nuevas tendencias producto de la globalización, las ciudades se han convertido en centros de actividad transnacionales en competencia y asociación con otras, existe un sistema mundial de ciudades dominadas por aproximadamente 40 centros urbanos y que son “nodos” de producción estratégica para la economía globalizada.

Según la investigadora Saskia Sassen en su obra Cities in a World Economy, estas ciudades comandan, controlan y organizan la economía mundial, sus ubicaciones son estratégicas y ofrecen a los mercados apoyo financiero y de servicios especializados, algunas son centros de producción sobre todo de la innovación.

Son ciudades con características urbanas especiales que permiten la residencia y operación de estos servicios que necesitan de comunicaciones avanzadas, sistema eficiente de transporte (aire, tierra y mar), infraestructura de primera, seguridad, una alta calidad de vida (con variada oferta cultural, educativa y de entretenimiento) y transparencia en su relación con los gobiernos locales.

Sassen compara las ciudades europeas con las latinoamericanas, a las primeras le asigna la catalogación de ciudades “con un sistema urbano balanceado” y a las segundas como un “sistema urbano primario” caracterizando a estas últimas como concentraciones inorgánicas de población, con muchas actividades económicas sin especialización, donde privan los aparatos burocráticos del estado-nación, muchas veces con políticas antiglobalización y sin agendas claras de integración.

Es característica del sistema urbano europeo una gran densidad de ciudades. La distancia media entre ciudades de más de 10.000 habitantes es de 16 km. Esta es una cifra que se sitúa por encima de la que obtiene Asia (29 km), un espacio urbanizado de vieja data y con unos indicadores de densidad similar a los europeos. También pone de manifiesto un nivel de densidad de la trama urbana europea notoriamente superior al de EEUU, donde la distancia entre ciudades mayores de 10.000 habitantes alcanza los 48 km.


Todo desarrollo urbano que se sitúe en estos rangos, en una misma región, tienden a la conformación e integración de sus ciudades en un sistema urbano con características distintas a sus componentes.

1.5-METABOLISMO URBANO
(Tomado de la Guía de Gestión Ambiental Urbana, PNUD.)

El concepto de metabolismo urbano es entendido como el intercambio de materia, energía e información que se establece entre el asentamiento urbano y su contexto geográfico”.

Este concepto nos permite determinar con precisión las exigencias regulares de alimentos, agua, materias primas, gente y combustible, y el posible impacto de su empleo en la biosfera.

Según su forma de relacionarse con la naturaleza, las ciudades se clasifican en: ciudades de metabolismo lineal y ciudades de metabolismo circular. Las primeras toman lo que necesitan de una zona extensa sin pensar en las consecuencias y nunca reponen los nutrientes extraídos de la tierra. En las segundas todo lo que sale se puede utilizar en el sistema de producción, afectando a un entorno mucho menor.

Ideas para un desarrollo sostenible en Miranda (3/5)

3.0-Una Agenda Local Sustentable para las ciudades que conforman el Sistema de Ciudades de La Gran Caracas.

Caracas, 13.12.2010 / Saúl Godoy Gómez
Venezuela suscribió los acuerdos de la Declaración de Río de Janeiro y el Capítulo 28 del Programa de Acción de la Agenda 21 en 1992, con el propósito de mejorar el presente, evitar el futuro que no queremos y dirigirnos hacia el futuro que preferimos. Se hizo un especial esfuerzo para que en la Agenda 21 fuera directo a las raíces de las actividades locales de las comunidades, ya que es allí donde la gente interviene en el desarrollo de políticas, índices, planes, herramientas e iniciativas junto con el gobierno local por hacer de la vida un pasaje agradable, lleno de significado, sustentable, productivo, de relaciones importantes que permitan hacer de ese primer piso de convivencia y gobernabilidad una experiencia positiva, de buenas prácticas ambientales. Es en esta primera instancia que la relación entre gobierno y la gente se hace más cercana y donde tiene más sentido promover el desarrollo sustentable.

La ciudad y los municipios son los eslabones básicos que atan el entramado regional y nacional, es sobre las agendas locales de desarrollo que se hace posible la construcción de un mejor futuro para el país. Bajo esta lógica es que se hicieron los compromisos, Caracas, al igual que las principales ciudades del país, han debido, desde hace tiempo, tener su propia Agenda Local de Desarrollo Sustentable, cosa que no ha ocurrido.

La recomendación de la ONU ha sido que cada gobierno local entre en un diálogo franco con sus ciudadanos, organizaciones locales y empresas privadas para discutir y adoptar una Agenda Local 21. Muchas ciudades en el mundo lo han logrado, algunas de ellas con éxito y hoy son modelos de gestión y calidad de vida, otras lo han pospuesto o no han tenido el interés, e invariablemente, son comunidades donde reina el desorden, la pobreza y el mal gobierno. Cuando no se sabe lo que se quiere ni hay consenso sobre el futuro, lo más probable es que los vicios, las malas prácticas y la improvisación se hagan dueñas de la situación y sean las mismas comunidades quienes sufran las consecuencias.

Una comunidad sustentable se basa en tres grandes variables: Ambiente, economía, equidad, y se desarrolla sobre 13 áreas focales: Agricultura, gerencia de la biodiversidad y ecosistemas, educación, energía, vivienda, población, salud pública, recursos y reciclaje, justicia social, tecnología, disposición de los desechos sólidos y materiales tóxicos, transporte y una economía viable.

Una de las grandes bondades de la Agenda 21 ha sido devolverle a la gente su capacidad para autogobernarse, por medio de la participación ciudadana el gobierno dejó de ser un asunto exclusivo de los partidos políticos, cosa que no es del agrado de los gobiernos autoritarios y centralistas, que ven en estas iniciativas locales una amenaza en contra de su poder de Estado. Donde se han desarrollado verdaderos gobiernos comunitarios los mismos gozan de gran independencia y libertad, de un orgullo local por la autogestión, sin depender de burócratas nombrados a dedo y de presupuestos atados a compromisos políticos con partidos de gobierno. Muchos son los gobiernos que no han comprendido la importancia de este modelo de desarrollo y han tomado partes de la Agenda Local, y la han transformado para satisfacer sus propias necesidades políticas y partidistas, tratando de convertir las iniciativas locales en acciones proselitistas, planificadas por un ministerio, dirigidas por un funcionario y dependiendo de la asignación de un presupuesto, todo lo contrario a fomentar que las comunidades mismas generen su propia riqueza y oportunidades.

La Agenda Local difiere de otras herramientas de planificación en que su peso se traslada de los tecnócratas hacia la comunidad, los que están en la mesa planificando no son ya técnicos y políticos, sino miembros activos de la comunidad asesorados por planificadores, hay un cambio notable de poder , en palabras de J. Gary Lawrence, “Es una oportunidad de redefinir la planificación como un sistema de aprendizaje adaptativo que reacciona con la información nueva, en maneras que son consistente con los valores y objetivos de la comunidad”

La Agenda Local trabaja con el presente y el futuro, sobre lo que la comunidad construye para las próximas generaciones, y lo hace con las personas comunes junto a los oficiales de la administración pública, lo que crea un complejo ambiente organizacional donde los alcaldes juegan un papel fundamental como parteros de una nueva visión sustentable, democrática y altamente participativa.

4.0-Antecedentes
La idea de manejar la cuenca del Río Tuy como herramienta de desarrollo regional no es nueva, en 1994 el Ministerio del Ambiente creó La Autoridad Única de Área Cuenca del Río Tuy (Decreto No. 3.240, Gaceta Oficial No. 35.240 del 16-12-93) cuyo fin primordial era el saneamiento del Río Tuy, una cuenca afectada severamente por la contaminación, la explotación irracional de sus recursos naturales, el mal uso de su territorio y la falta de control ambiental. El ámbito de la competencia de esta institución eran 10.579 Km2. De los cuales 8.854 correspondían a la Cuenca del Tuy y el resto a las cuencas Capaya Curiepe y Guapo Cúpira, que eran cuencas asociadas al sistema. Su objetivo general fue: “La administración integral en materia de ordenación del territorio y protección defensa y mejoramiento ambiental de la cuenca del Río Tuy y de la vertiente norte de la serranía del litoral del Edo. Vargas y el Estado Miranda”.

La cuenca se dividió en siete áreas administrativas, 1- Subcuenca Alto Tuy, 2- Subcuenca Tuy Medio, 3- Subcuenca Bajo Tuy, 4-Subcuenca Río Grande, 5- Subcuenca Río Guaire, 6- Cuencas Capata-Curiepe, 7- Cuencas Guapo-Cupira.

Tuvo el apoyo de organismos internacionales como el JICA (Japan International Corporation Agency) y la GTZ (Agencia Alemana de Cooperación Técnica) quienes aportaron financiamiento y experticia para elaborar sendos planes para la cuenca.

La Autoridad Única de Área (A.U.A.) contaba con los siguientes instrumentos para su trabajo: Una declaratoria de Área Crítica con Prioridad de Tratamiento, un Plan de Ordenamiento y Reglamento de Uso, un Plan Rector de Saneamiento y Recuperación Ambiental, Planes Locales de Ordenamiento y Gestión Ambiental (PLOGA) y un Sistema Diferencial de Regulaciones Ambientales (Normas Técnicas).

Es bueno destacar que el PLOGA era un antecedente de la Agenda Local 21, un instrumento de participación ciudadana en la planificación del territorio.

La AUA estaba en sincronía con dos macroproyectos que se estaban desarrollando en la cuenca para ese momento, el Ferrocarril Caracas-Tuy Medio y el proyecto de explotación Niquelífero Loma de Hierro, una de las inversiones minera más ambiciosas que tenía el gobierno y que estaba ubicado en los límites entre Aragua y Miranda, la AUA era la encargada de introducir las variables ambientales para ambos proyectos..

Aunque el organismo empezó con buenos augurios y fuerza, lamentablemente se desinfló luego que los organismos internacionales entregaron sus estudios y planes, varias son las causas de la decadencia y desaparición de esta oficina, la primera eran los altos costos que implicaban el saneamiento propuesto, la segunda, la resistencia política y económica de factores industriales e intereses comerciales que se opusieron al saneamiento, la tercera, siendo un programa a muy largo plazo no revestía interés político.

La AUA fue cerrada en el año 2000, y sus competencias se repartieron entre el Director de Ambiente del Estado Miranda y la Dirección de Cuencas del Ministerio del Ambiente, a pesar de su corta vida la institución dejó un buen legado entre los que destacan un plan y estudios de gran visión que deben ser rescatados para este proyecto.

 

 

 

 

Una Agenda para las Área Naturales Protegidas

Caracas, 24.01.2011 /Saúl Godoy Gómez
Esta es la motivación principal de la que surge este proyecto, el interés de la Red Ambiental Ávila por proteger el Parque Nacional El Ávila en Caracas. Había de entrada un consenso de que era imposible hacer algo por salvaguardar nuestra montaña si no interveníamos en el desarrollo urbano de Caracas, pero intervenir en las políticas públicas que afectaran el desarrollo urbano de Caracas solo era posible bajo un criterio de sustentabilidad, lo que implicaba a su vez ampliar la frontera de acción hasta incluir a un ecoterritorio, no solo para darle sentido a una intervención profunda en la calidad de vida de la región capital, sino para ubicar al Parque Nacional El Ávila dentro de un sistema coherente de áreas naturales.

De allí pasamos a la idea de adoptar como marco territorial a la Cuenca del Río Tuy, de esta manera tendríamos a la subcuenca del río Guaire, a la que pertenece Caracas y El Ávila, como parte de un sistema más amplio desde el cual pudiéramos afectar e intervenir variables importantes de afección en la salud del parque, principalmente las invasiones, que es sin duda el problema más grave e inmediato del parque.

Debemos estar claros que la única manera de salvar la integridad de la montaña es sacando a los desarrollos humanos del parque o en su defecto, reduciéndolos a un mínimo y aplicándoles la fórmula de “Cero Crecimiento”, para ello vamos a necesitar desplazar gente, ofrecerles un cambio de hábitat acorde a sus actividades productivas y cerca de la capital. Igualmente hay que reducir la presión urbana sobre el parque lo que implica una oferta de terrenos urbanizables dentro del área metropolitana.

Esta es una política que debemos tener para todas las áreas naturales comprendidas en la ecoregión, la intervención humana debe ser contenida, se deben crear zonificaciones especiales de protección alrededor de los parques que impidan el origen de barrios y rancheríos.

Con una ecoregión integrada a la Gran Caracas se nos facilita grandemente canalizar lejos de las áreas naturales el flujo poblacional, y hacerlo ordenadamente.

El 90% de la población de Vargas y el Estado Miranda es ya urbana, hay un gran territorio disponible para aliviar las concentraciones si se dan las condiciones suficientes y efectivas para una integración sustentable, pero eso es ya tema del Sistema de Ciudades.

Según información preliminar, la Cuenca del Río Tuy es una formación joven desde el punto de vista geológico, sus montañas no tienen más de 70 millones de años; gran parte son de rocas metamórficas del mesozoico (esta información hay que corroborarla y completarla, un perfil morfológico y edafológico de la cuenca sería conveniente, sobre todo el de la ubicación de las tierras productivas agrícolas, zonas de inestabilidad geológica, fallas, zonas inundables, de deslaves y terrenos aptos para el desarrollo urbano, una buena parte de estos mapas temáticos ya están elaborados, solo hay que integrarlos en un solo Sistema de Información Geográfico).

La Cuenca del Río Tuy es un sistema hidrológico complicado con una gran riqueza en acuíferos, las variaciones de altura, de casi los tres mil metros de altura hasta el nivel del mar, implican cursos de agua de todo tipo (por cierto, ¿Se sabe cuál es el aporte de agua de El Ávila al río Guaire?, ¿es posible por medio de la reforestación dirigida aumentar estos caudales? ¿Es posible que la Gran Caracas satisfaga sus necesidades de agua de la cuenca solamente?)

Hay que establecer qué porción de agua del total se pierde por contaminación, qué volúmenes se usan para el regadío y qué parte va para el consumo humano (el uso de pozo artesanales es común en toda la cuenca, hay que disponer de un inventario de los mismos).

Hay una serie de represas, diques y lagos en el territorio, así como conocer las redes del acueducto metropolitano, las estaciones y subestaciones de bombeo, plantas de tratamiento (hay unas cuantas plantas privadas) etc., hay que establecer un contacto con Hidrocapital y asociarlos al proyecto como socios ya que ellos disponen de una información privilegiada que puede ser de mucha utilidad. Tenemos que tener una idea al día del consumo en el ecoterritorio y como se discrimina en las diferentes actividades (metabolismo de la ciudad).

Se espera que con los cambios climáticos la zona norte del país disminuya en cantidad global de lluvias anuales, pero también se espera que arrecien las tormentas y vaguadas con el incremento de deslaves e inundaciones en las temporadas de invierno, necesitamos saber de estos modelos y prospectivas sobre el clima para los próximos 20 años y planificar al respecto.

Deberíamos explorar medios alternos de producción de agua tales como la desalinización del agua del mar, recolecta o cosecha del agua de lluvia, tratamiento de aguas grises.

Uno de los grandes problemas que afrontan las grandes ciudades es la ineficiencia y la pérdida de agua en los sistema viejos de acueductos, hay que estar atentos en este punto, para los nuevos acueductos deben usarse nuevos materiales y tecnologías disponibles.

El Ávila, como generador de agua fresca para el consumo humano, ¿Es posible hacerlo sin menoscabar el hábitat natural? Creo que deberíamos pensar en una Autoridad Única para el Agua en la cuenca, el futuro nos indica que tendremos problemas con el agua, aun optimizando todo el sistema, habría que pensar en una especie de régimen de racionamiento para la cuenca sin que afecte la vida y la productividad en el ecoterritorio.

Como mencionamos al principio de este borrador, el agua debe, tiene que determinar el número de habitantes en el territorio, tanto en su espacio rural como urbano, debemos llegar a esos números cuanto antes, ya que esto constituye uno de los índices de sustentabilidad más importantes para la Gran Caracas.

Una vez identificados los bosques productores de agua hay que diseñar un plan regional de protección y mejoras en esta capacidad. En las áreas protegidas debemos tener muy claro cuáles son las áreas para uso público y cuáles no, cuales son para conservación, cuales para experimentación, cuales para recuperación.

El Estado Miranda tiene un interesante sistema de cuevas, tenemos que conocerlo y establecer su relación con las aguas subterráneas, incorporar este conocimiento al sistema de áreas naturales protegidas.

Estamos obligados a establecer la conexión entre el frente marino y el terrestre, El Ávila tiene una historia de costa que aún está por ser descrita, y tiene relación con el clima que se presenta en la cuenca del Tuy, el sistema de vientos, las lluvias, los microclimas creo, tienen que ver con la relación de la vertiente norte de la montaña, con el mar Caribe.

Es de importancia vital establecer contactos con el poder ejecutivo, con el Presidente de la República para convencerlo de que abandone su idea de aumentar la densidad poblacional y urbanística de Caracas, es una política suicida y muy mal fundamentada el querer utilizar cualquier espacio ocioso del valle de Caracas para construir viviendas e infraestructura, esa idea que pregona de que en Caracas cabe otra Caracas es la versión más salvaje del urbanismo de fabelas.

Caracas sobrepasó sus límites de sustentabilidad hace tiempo y tomado en cuenta sus riesgos geológicos, un crecimiento como el que se propone, aumentaría las pérdidas de vidas y bienes en caso de desastres naturales, si contar con una acelerada caída de la calidad de vida para todos sus habitantes.

Saúl Godoy Gómez
percival367@yahoo.com

 

El sistema de ciudades

Caracas, 28.02.2011 / Saúl Godoy Gómez
Indudablemente una de las áreas más importantes de acción del presente proyecto es la planificación territorial, uno de los comentarios que escuché durante las discusiones preliminares de este proyecto es la necesidad de que un organismo como el desaparecido FONDUR existiera, y tuviera algo que decir sobre las ideas planteadas.

El valle de Caracas ha sido copado hasta sus límites sostenibles, los espacios que están urbanizando en estos momentos simplemente o son áreas verdes, o la ingeniería civil está llegando a sus límites de la prudencia y de los factores de seguridad. Caracas necesita urgentemente una nueva zonificación que abarque áreas foráneas a sus límites, para nadie es un secreto que la ciudad está creciendo desordenadamente hacia otros municipios foráneos que los contemplados en su área metropolitana. Caracas necesita urgentemente de un área de expansión que le permita respirar con libertad y esa área abarca el litoral de Vargas, las montañas del Jarillo y la Colonia Tovar, todo el valle del Tuy y las planicies deltanas de Caucagua hasta las playas de Higuerote y Río Chico, negar esa realidad es simplemente exponerse a un desarrollo incontrolado e informal que incrementará la entropía y el desorden urbano, con su subsecuente perdida de áreas naturales.

Nos hemos hecho la idea de que Caracas es nada más que el Municipio Libertador, Chacao, Baruta, Sucre, el Hatillo, Los Salias, Plaza y Zamora es simplemente poner en bandeja de plata la destrucción de El Ávila como área natural protegida.

Es por ello la importancia de abrir de una vez por todo el concepto de un Sistema de Ciudades, o para quienes son más modernistas, el concepto de Megalópolis.

La planificación y el ordenamiento territorial en base al concepto de Sistema de Ciudades o nodos, no es nueva, tanto en Europa como en los EEUU tienen ya décadas de trabajo bajo este patrón de desarrollo del cual ha resultado incluso una red de ciudades globales, por donde pasan no solo capitales, tecnología, puestos de trabajo e innovaciones sino que se conforma un sistema productivo internacional planificado a nivel planetario.

Según proyecciones de la ONU, para el año 2050 dos tercios de la población mundial vivirá en ciudades, el mismo concepto de ciudad está cambiando, cada una de ellas presenta particularidades y mientras más crecen, el problema fundamental radica en cómo gobernarlas y hacerlas funcionar con eficiencia.

Debido a las presiones por la globalización las ciudades ya dejaron de definirse por su ubicación geográfica, y empezaron a ser identificadas por el lugar que ocupan dentro de flujo de capital, información y poder, en un sistema social nodal. Las ciudades se reinventan cada cierto tiempo, mudan de piel, dejando atrás modelos industriales y urbanos caducos y se reformulan internamente, haciendo una contabilidad de sus fortalezas, habilidades, capacidades para la innovación, cambios en los mercados y se adaptan o desaparecen.

Las ciudades dejaron de ser islas territoriales, la economía mundial depende para sus intercambios cada vez más en las ciudades por encima de las naciones, un ejemplo claro es Hong Kong y Shanghái, las empresas que allí hacen vida apenas y concientizan que se encuentran en China, son ambientes altamente occidentalizados, sus negocios son mundiales y multicultirales.

Recientemente leí un artículo que decía que en los años 80 del siglo XX, los excedentes financieros de Londres eran absorbidos por Tokio que producía bienes que eran vendidos en New York, creándose un circuito productivo de gran aliento. Por supuesto, Tokio contaba con un plantel industrial repartido en un sistema de ciudades especializado en diversas manufacturas y actividades dentro del interior de Japón, desde el diseño de productos, pasando por la construcción de cada una de sus partes, hasta el ensamblaje final y su despacho por eficientes puertos, tenían la organización y las ventajas competitivas de una fuerza de trabajo repartidas en el sistema y trabajando armoniosamente.

El sistema de ciudades es una herramienta de planificación para grandes territorios sean estos provincias o estados, los sistema de ciudades trabajan principalmente en base a la concentración de población, a sus actividades productivas, a sus estructuras urbanas, espacio y crecimiento, por lo mismo hay una jerarquía en el sistema, hay ciudades con más atractivo y dinamismo y que atraen el mayor número de inversiones y puestos de trabajo, que tienen ventajas como semilleros de innovación, que manejan sus mercados próximos con mayor facilidad y que están más consolidadas en cuanto al suministro de materias primas para sus procesos industriales.

El administrador de un estado o provincia, tiene en el sistema de ciudades una guía para la inversión presupuestaria, para la planificación a mediano y largo plazo, para el equipamiento del territorio en temas como agua, energía, tratamiento de desechos, sistemas de transporte rápido y masivo, para puertos y aeropuertos, para el manejo ambiental y sustentable de los recursos.

Incluso, dentro de las clasificaciones internacionales para centros urbanos, hay una categorización que me parece muy interesante y se trata de ciudades “inteligentes”, lugares que se distinguen por tener una agenda ecológica, que priorizan el crecimiento sustentable, no como New York, Calcuta o Beijin que sufren de una congestión congénita, precios inmobiliarios sin control y padecen de disparidades socio-económicas en sus poblaciones de un alto contraste que generan a su vez problemas de criminalidad y desorden.

Las ciudades “inteligentes” como Ámsterdam, Seattle, Curitiba, Singapur o Monterrey, entre otras, se caracterizan por ser ciudades pequeñas o de mediano tamaño, con un programa sustentable de crecimiento que implica una economía más “lenta”, focalizada en una movilidad “hacia arriba” de sus habitantes, combinando una buena calidad de vida con una interacción ciudad-habitante intensa y variada, haciendo énfasis en la calidad de la educación que se ofrece, pero por sobre todo, con una planificación a pruebas de experimentos sociales, crecimientos desbocados y aperturas sin sentido que desequilibran el orden. La mayoría de las ciudades escandinavas han adoptado este modelo, en lo personal, creo que es la hoja de ruta más conveniente para Caracas.

El tener como punto de partida a un sistema de ciudades garantiza, entre otras cosas, una planificación razonable del territorio, en armonía, balanceada y si se hace con la intención de formar parte del sistema global de ciudades, de producir para el mercado internacional bienes y servicios, y de ser receptor de las inversiones extranjeras, es una estructura o modelo de desarrollo que no tiene rival en cuanto a tiempos de ejecución y aprovechamiento máximo de las ventajas urbanas e interurbanas existentes, lo que representa un ahorro considerable en costos, tiempo y esfuerzos.

Por último pero quizás lo más importante, una ciudad sin una agenda ecológica, sin un marcado sentido hacia lo “verde”, es difícil que entre a integrar ese sistema de ciudades mundiales, son precisamente estos índices los primeros que se buscan al momento de evaluar la calidad de vida de las ciudades.

Lic. Saúl Godoy Gómez

Escritor, investigador, ecologista.

 

   
Calentamiento Global