Saúl Godoy Gómez
La mayoría de los partidos verdes en el mundo tienen sus orígenes en los movimientos de izquierda y son producto de la reacción en contra de las oligarquías corporativas que manejan gran parte de la vida económica en el "primer mundo de occidente".
Sus manifiestos afirman que las mismas instituciones que son causantes de la explotación y opresión del ser humano, son las mismas que causan la degradación y destrucción del ambiente. Es por ello que los partidos verdes también están en contra del racismo, del sexismo, de las guerras y otras formas de violencia y de dominación.
Los partidos verdes nacieron al final de la década de los sesenta, principalmente en Europa y eran parte de esos movimientos extra-parlamentarios que fueron constituidos por la social democracia y los comunistas y que luego se dieron por autodenominarse "La Nueva Izquierda". Sus principios estipulan que se tratan de partidos de la clase trabajadora, que aman la paz, la justicia, un ambiente limpio y es firme defensora de los derechos humanos y la democracia participativa, sobre todo a nivel local, de cantones y provincias.
Los verdes creen que en orden de armonizar la sociedad con la naturaleza, primero se debe armonizar a los humanos entre sí, es por ello que apoyan las causas de la liberación femenina, el movimiento Gay, a las minorías oprimidas, los movimientos pacifistas y combate sin tregua la intolerancia.
Los partidos verdes nacieron de la necesidad que sintieron los movimientos de base, aquellos que organizaban al pueblo para luchar por una mejor calidad de vida, de tener una expresión electoral distinta a la "Vieja Izquierda" quienes se habían doblegado al sistema y se había hecho parte del statu quo, además ya habían sido suficientemente engañados y usados por los partidos tradicionales quienes ignoraban sus protestas y prometían mentiras por sus votos.
Bélgica, Alemania, Inglaterra y Francia fueron la cuna de los partidos verdes y donde más y mejor prosperaron, al punto de ser hoy una fuerza política importante a nivel parlamentario, una de sus primeras causas fue el movimiento anti-nuclear. En 1995, en Finlandia, lograron ser parte del gobierno por primera vez, a partir de ese momento se les tomó en cuenta para participar en diferentes coaliciones, hoy en día cuentan con importantes participaciones en Holanda e Irlanda.
En 1984 los Verdes de Europa lograron conformar una plataforma unitaria para las elecciones parlamentarias europeas y llegaron a captar 50 curules en el 2009 convirtiéndose en la cuarta fuerza política en ese continente.
Los verdes creen que para que la humanidad avance hacia la democracia se deben resolver las crisis ecológicas, lo que garantizará la sobrevivencia de la humanidad.
En orden de tener una sociedad ecológica debemos tener democracia para que la gente pueda escoger la sustentabilidad ecológica, con lo que la democracia ecológica se convierte en la única opción de sobrevivencia.
En los Estados Unidos de Norteamérica su fuerza se concentra en la mayor parte de los estados del oeste norteamericano, sobre todo en gobiernos locales (city councils) y alcaldías, los movimientos ecologistas han marcado pauta en la manera de hacer política y han conseguido la legislación más avanzada del mundo en materia ambiental y de desarrollo sustentable, sobre todo en el uso y manejo del recurso agua, sus críticos los acusan de haber causado la crisis de suministro eléctrico de California, pero en su descargo se puede asegurar que la calidad de vida que han logrado, protegiendo los recursos naturales en esa parte de USA, no tiene parangón, un caso excepcional es el Estado de Colorado.
En las penúltimas elecciones presidenciales en USA, el partido verde fue representado por el abogado defensor de los consumidores Ralph Neader, quien logró llegar en tercer lugar luego de Al Gore y George Bush, esa nueva izquierda norteamericana ha cosechado un gran triunfo electoral y Nader supo aprovechar la confusión postelectoral, por el cercano empate de los candidatos tradicionales (tomando en cuenta que Gore es un reputado ambientalista), para ocupar foco central en los medios y promover una alternativa posible para un cercano futuro.
Hay opiniones de algunos analistas políticos, que indican que la salida verde es la única opción viable que le queda al socialismo tradicional para sobrevivir políticamente, el lento pero imparable decaimiento de estas organizaciones luego de la caída del Muro de Berlín, así lo indican, pero igualmente, tienen una fuerte competencia por parte de una nueva derecha, que está tratando de convertir los valores y principios capitalistas, en las herramientas para programas de sustentabilidad, y a nivel corporativo de las grandes empresas empieza a tener sentido el “negocio verde”.
En Venezuela no se ha consolidado aún un movimiento ambientalista con la suficiente fuerza como para tener una expresión política, mientras tanto los partidos tradicionales y los nuevos movimientos populistas de la izquierda, se han abrogado postulados verdes con el solo fin de captar votos y endulzar su imagen, pero en realidad lo que hacen es confundir y ocultar la explotación inmisericorde de nuestra naturaleza.
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