Ambiente en Letras/ Fundación Tierra Viva
El año 2010 fue decretado por la Organización de las Nacion es Unidas como el Año Internacional de la Diversidad Biológica, con el fin de contribuir a disminuir la tasa de perdida de la diversidad biológica del Planeta. Esta importante conmemoración empieza en Venezuela con la celebración del los 23 años del Parque Nacional San Esteban, creado mediante el Decreto Nº 1.430 del 14 de enero de 1987.
La diversidad a preservar
Con sus 44.500 hectáreas, el Parque Nacional San Esteban funciona como una unidad de protección desde el punto de vista ecológico conjuntamente con su hermano mayor y vecino, el Henri Pittier, intentan salvaguardar toda la magnifica diversidad de flora (se han registrado 125 familias, 703 géneros y 1.520 especies de plantas en el parque ) y fauna ( aunque poco estudiada se presume tan diversa como la del Henri Pittier) y conservar muestras relevantes y representativas de los ecosistemas y paisajes de la porción central de la Cordillera de la Costa que van desde m atorrales espinosos, sabanas, bosque deciduo, bosque semideciduo, bosque siempreverde, bosque nublado, vegetación halófila costera, manglar, playas de baja energía, praderas de Thalassia sp. y arrecifes coralinos
Entre uno de los objetivos de la creación del Parque Nacional San Esteban se encuentran dar protección a las nacientes de ríos que drenan hacia el lago de Valencia y hacia el mar Caribe y que surten de agua a parte de la población circundante al parque (Vigirimita, Cucharonal, El Corozo, Las Rosas, Jabonera, María, El Pozote, San Diego, Agua linda, Cabriales, Trincheras, Miquija, Goaigoaza, San Esteban, Borburata, El Palmar, Patanemo y Yapáscua); y además dar protección al patrimonio histórico, cultural y arqueológico de la región.
La presencia humana en el San Esteban
Desde antes de la colonia hay presencia humana el la zona de lo que hoy es Parque Nacional San Esteban, tal como lo evidencian restos de arqueológicos localizados en diversas zonas como el montículo de Piedras Pintadas. 
Posteriormente a la llegada y establecimiento de españoles, que introdujeron el cultivo de algunos rubros como el cacao y café, que se dieron bien en estas zonas favorecidas por el clima, la disponibilidad de abundantes fuentes de agua, árboles frondosos y su cercanía a los puertos de exportación. Con el correr de los tiempos entre altas y bajas de la producción han permanecido, aunque en menor escala, pero con la misma calidad genética del grano, el cultivo del cacao, en pequeñas fincas mantenidas por grupos de hombres y mujeres que ven en la producción de sus granos el sustento para sus familias y mantenimiento de sus tradiciones.
El cacao cultivo conservador de la biodiversidad
El cultivo del cacao requiere de una buen a fuente de agua, temperaturas anuales elevadas y una cubierta de árboles que la proteja de la insolación directa y de la evaporación, estas características se dan en las cercanías del Parque Nacional San Esteban, donde se encuentran desde el siglo XVI, aproximadamente, fincas productoras de cacao.
Al adentrarnos a una finca de cacao podemos decir que estamos un bosque: abundante hojarasca en el suelo, acompañada de un vari ado mundo microscópico que se encarga de descomponer y reciclar nutrientes, diversidad en insectos, vegetación baja que no compite con el cultivo, y que es refugio de micro fauna benéfica, altos árboles para dar la sombra requerida por el cultivo (samanes, bucares, Ingas, mata ratón, etc.).
Las raíces enriquecen al suelo con aportes de nitrógeno y con su copa evitan la erosión del suelo, brindan alimento y protección a la avifauna que al alimentarse de insectos dan equilibrio al ecosistema, aunado a que el cacao por requerir de alta humedad, es sembrado a la rivera de ríos de donde se surte del agua para su riego, hacen que una finca de cacao sea una extensión mas del bosque del Parque Nacional San Esteban, y el cacao considerado como cu ltivo protector de suelo, agua, flora y fauna. Es por esto que las fincas cercanas al parque deben ser manejadas con principios agroecológicos que preserven el ambiente y aumente la producción del cultivo.
Dos proyectos para el Parque en el 2010
Este año, Fundación Tierra Viva continuará ejecutando el proyecto “Rescate de la tradición cacaotera con enfoque ecológico y desarrollo social en el eje norte del estado Carabobo”, enfocado a comunidades de Las Trincheras en el Municipio Naguanagua y Mantuano y Patanemo en el Municipio Puerto Cabello.
Con la promoción del cultivo de cacao, en áreas colindantes con el parque nacional, Fundación Tierra Viva busca contribuir a mantener y mejorar las fuentes de agua y el ambiente propicio para el cultivo, mientras que productores y productoras, alumnos y alumnas de escuelas de la región, educadores, se forman una conciencia sobre la importancia de mantener y preservar la biodiversidad del Parque.
También ejecutará el proyecto “Acciones para la Popularización de la Ciencia en el Parque Nacional San Esteban” en el marco de la Ley Orgánica de Ciencia, Tecnología e Innovación con el financiamiento de la empresa Pirelli. El objetivo de este proyecto es contribuir con la investigación, comunicación, educación, divulgación, recreación y popularización de los conocimientos científicos basados en la conservación, protección y valoración del patrimonio natural y cultural del Parque Nacional San Esteban.
Estos proyectos forman parte del Programa de Desarrollo Sustentable de la Cuenca del Lago de Valencia que desde 1994 viene ejecutando Fundación Tierra Viva en alianza con instituciones públicas y privadas regionales y nacionales.
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