Millones de toneladas de basura reciclables van al mar

Por Hernán Papaterra, Alcicla, septiembre 2009
La actividad humana deteriora la salud de uno de los factores económicos clave del país lo que afecta la seguridad alimentaria, el turismo, el esparcimiento y la recreación. La inconsciencia y desinterés predominan en materia de conservación de playas marinas, lacustres y fluviales… Incluso la vida de los profesionales marinos o buzos se expone a riesgo por metales pesados transportados por los residuos sólidos y semisólidos que llegan a los espacios acuáticos.

Son muchas fuentes de contaminación de las bahías y zonas costeras del país. Entre ellas las descargas de residuales sin tratamiento o medianamente tratadas en las bahías, lagunas aguas costeras, playas y muelles. También están los escurrimientos de contaminantes provenientes de la actividad agrícola como fertilizantes, plaguicidas y por crianza de animales.

La ciudadanía debe concienciar el valor económico, cultural, ambiental y social de que las costas y el mar no son basureros, y que deben ser preservados para que hasta ellos no lleguen los residuos. Botellas de bebidas, latas de cervezas, envoltorios de todo tipo, calzados, pañales y otros tantos objetos son los desperdicios que inescrupulosamente las personas arrojan o botan en los ríos, los lagos y el mar venezolanos.

Pero también llegan los vertidos industriales y mineros, más los residuos hospitalarios, incluso materiales de construcción y demolición, que comprometen la salud humana y degradan los ecosistemas y la biodiversidad existentes en los humedales y sus fuentes de aguas dulces y marinas.

La solución por ahora más eficaz es que las personas adopten acciones responsables con la disposición de sus residuos y que no los arrojen en cualquier lugar, ayudando a que las playas y lugares naturales puedan estar libres de contaminación. Los residuos deterioran el paisaje, pone en peligro la vida de las especies que viven en el lugar y generan focos de infección que pueden afectar la salud de las personas.

Se debe invertir suficientes recursos en la implementación de soluciones que satisfagan tanto a las propias necesidades humanas como a la conservación del medio ambiente marino costero.

Gobierno nacional, regionales y locales deben declarar prioritaria la inversión pública en la conservación y saneamiento de las playas y sus zonas adyacentes hasta llegar a coordinar los esfuerzos técnicos y económicos dirigidos a la realización de estudios técnicos, creación de obras de infraestructura y demás acciones indispensables para la conservación y saneamiento de playas. Las gobernaciones de estado y municipalidades podrían establecer una contribución o tasa especial a los usuarios de los espacios playeros y costeros, la cual se destinaría a la recuperación ambiental de las playas, zonas costeras y sus servicios, en atención a los impactos ecológicos, el congestionamiento y sobrecarga de los servicios públicos y las consecuencias económicas y sociales que genera el desplazamiento masivo de temporadistas hacia determinadas playas durante los fines de semana, días feriados y temporadas altas. Son millones de toneladas de basura reciclables las que van cada año al mar. Entre el 60 y el 80 % son plásticos, según el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente, el PNUMA, que estimaba en 2005 que existían hasta 13.000 fragmentos de plástico por kilómetro cuadrado en los océanos. El 70% de la basura se encuentra en los fondos marinos.

El 80% de la contaminación por basuras tiene su origen en tierra firme, principalmente a través de las redes de saneamiento, actividades industriales, o del turismo costero.

Entre las soluciones a este problema –en opinión de organizaciones de expertos y autoridades- se encuentran: Afrontar los residuos en el mar desde su origen (políticas de residuo cero); Incrementar las operaciones de limpieza de la costa y el lecho marino; Mejorar y aplicar los sistemas de depuración; - Poner en marcha políticas educativas y de sensibilización con una mayor implicación de las administraciones, las empresas y la ciudadanía; Cumplir las legislaciones internacional y nacional relacionadas con el vertido de basuras a los medios fluvial y marino.

Exitoso Día Mundial de las Playas
Con una masiva jornada especial de limpieza y saneamiento ambiental, el pasado sábado el Ministerio del Poder Popular para el Ambiente (Minamb), a través del Instituto Nacional de Parques (Inparques), celebró el Día Mundial de Playas en todas las costas venezolanas.

En esta actividad, que se efectuó tanto en playas como en fondos marinos, participaron guardaparques, grupos voluntarios de buzos, jóvenes exploradores, estudiantes universitarios, comerciantes, comunidades y organismos públicos y privados. Las jornadas abarcaron las áreas protegidas tales como Morrocoy, Laguna de Tacarigua, Mochima, Los Roques, Henri Pittier, San Esteban y Laguna de La Restinga. De acuerdo con el presidente de Inparques, Leonardo Millán, esta actividad es parte de un programa permanente que permite mejorar la calidad ambiental dentro y fuera de los espacios acuáticos.

La misma, destacó el funcionario, va orientada a la participación protagónica de las comunidades en la construcción de un nuevo modelo de desarrollo que se fundamenta en la recuperación, conservación y uso sustentable de las áreas naturales, para el mejoramiento de su calidad de vida, como lo establece la Constitución Bolivariana de Venezuela en su artículo 127 de los Derechos Ambientales. Tal artículo menciona: '...Es una obligación fundamental del Estado, con la activa participación de la sociedad, garantizar que la población se desenvuelva en un ambiente libre de contaminación, donde el aire, el agua, los suelos, las costas, el clima, la capa de ozono, las especies vivas, sean especialmente protegidos, de conformidad con la ley”. ABN

Hernán Papaterra

 

 

 

 

   
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