Biólogo Clemente Balladares Castillo
La Chelonia mydas o tortuga verde, la cual es conocida por los pescadores nacionales como “la blanca”, por su vientre carente de color, es la segunda tortuga marina más grande del mundo (después del cardón Dermochelys coriacea). Alcanza hasta un metro y medio de largo con pesos máximos de alrededor de 170 kilos. A los ejemplares más viejos y grandes se les puede notar una joroba bastante pronunciada producto de su edad y volumen. En las costas continentales de Venezuela es la tercera en número de desoves, especialmente en las playas del litoral mirandino como en algunas del Estado Sucre.
En nuestra lejana isla de Las Aves desova masivamente en números de hasta 60 ejemplares por noche, durante los meses de julio y agosto de cada año. Esta comprobado que son migratorias oceánicas y su dieta es mayormente herbívora, consumiendo los pastos marinos de nombre Thalassia y Siringodyum. De hecho la fanerógama marina Thalassia testudinum es llamada internacionalmente “la hierba tortuga” confirmando el hábito alimenticio de la Chelonia.
Visualmente es una de las especies con mayor belleza por su diseño de caparazón y cabeza de rasgos simples y poco elaborados, a diferencia del caguamo (Caretta caretta) que presenta una enorme cabeza, tanto es así que por eso la llaman “cabezona”. En Isla de Aves se logran ver apareándose. En ese mismo lugar el Ministerio del Ambiente lleva un programa de marcaje de hembras desovantes en el que se han registrado recapturas, lo que evidencia la frecuencia de retorno y fidelidad por esas playas con más de 750 desoves por año.
La verde es uno de los quelonios marinos con mejor estrategia de supervivencia ya que pasa menos
tiempo en la superficie para realizar su respiración aérea,
en comparación con otras tortugas como el caguamo, además nada más rápido
que sus primas y tiene la costumbre de asear en lo posible su caparazón
contra los corales lo que le permite mantener un cuerpo con menor resistencia
al agua para aumentar su velocidad de escape ante los depredadores.
Su estatus de conservación internacional es como especie En Peligro y se encuentra incluida en el Apéndice I de CITES. Es perseguida por su carne y huevos. Recientemente en otro Programa que lleva el Ministerio del Ambiente en el Golfo de Paria esta especie ha desovado cinco oportunidades en los dos últimos años (2008-9).
Biólogo Clemente Balladares Castillo
Fotos de Luis Cova.